viernes, 10 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº18: The Black Cat (1934)

Satán nos protege, por Jaime Grijalba.
Boris Karloff y Bela Lugosi, esa dupla de actores (amigos y rivales según cuenta la historia) de terror que no se repetiría hasta muchos años después (bajo la forma de Christopher Lee y Peter Cushing) nos dieron a lo largo de los años 30, 40 y 50 las mejores interpretaciones y creaciones visuales de seres abyectos, repulsivos o que merezcan nuestra mayor compasión en la historia del cine de terror y ciencia ficción hasta nuestros días. Ver una película con alguno de ellos en el título significaba que, al menos, no te ibas a aburrir, porque siempre va a ser divertido ver a Lugosi luchando por decir algo en algún acento que no sea ese rumano que nunca logró sacarse de encima, o ver a Karloff entregándole seriedad y profesionalismo aunque sea a la cosa más ridícula y asquerosa de su vida. ¿Qué cosa, entonces, se puede esperar cuando ponen a Karloff y a Lugosi en el mismo fotograma? Muchos decían que las mentes de todos explotarían, pero tuvieron ocho colaboraciones en total, una de las cuales ya fue criticada en este blog, la querida "The Raven" (1935), otra la que hoy nos convoca y otras seis más. Pero es esta la que se lleva el premio por ser la primera vez en que ambos actores compartieron pantalla y créditos juntos al inicio, pese a no ser los verdaderos protagonistas (aunque sí se roban la película al final).
El gato negro del cual se habla en el título de la película es, supuestamente, en referencia al cuento clásico de Edgar Allan Poe, uno de los más famosos y más exitosamente adaptados de todos. Dirigida por Edgar G. Ulmer, de procedencia alemana, confesó que el título y la inclusión del crédito respectivo para el famoso escritor Edgar Allan Poe, sólo se hizo con el fin de poder llamar a la gente a ver a la película, debido a la enorme popularidad de ese escritor en esos años... lo cual me parece poco inteligente de su parte, ya que dado el tema de la película hay muchos otros títulos que son mucho más atrayentes y luego está la cuestión de que la película cuenta con la actuación de Karloff y Lugosi, razón suficiente como para que se convirtiera en la película más taquillera de 1934 para la Universal (lo cual fue sin mucho esfuerzo de Edgar Allan Poe). Pero a estas alturas ya estamos asegurados y curados de susto con las adaptaciones poco leales de cuentos de Poe, así que sigamos adelante sin mencionarlo una vez más.
En la película se siente la presencia alemana de Ulmer con los sets, propios de lo más exquisito del expresionismo italiano, con sombras y figuras exageradas, sacadas de los elementos más retorcidos de los sueños y de la histeria de los personajes que se encuentran en las situaciones de horror que veremos descritas. La película es muy reconocida por tener una secuencia descarnadamente violenta para su época, un descueramiento de un ser humano, que en su mayor parte ocurre fuera de cámara, pero de la cual vemos las sombras, los gritos y sus consecuencias. La película, además de esos dos elementos destacables (y las ya perenne presencias de Lugosi y Karloff) poco tiene que ofrecernos de interés, salvo por una trama medianamente trabajada que involucra sacrificios humanos y misas negras diabólicas, que incluye verdaderos rituales paganos puestos en escena y tomados como lo peor que le puede ocurrir a un ser humano: caer en la tentación de la adoración del demonio, muy relacionado e inspirado en los casos de Alester Crowley y sus seguidores.
La historia tiene una debilidad precisa y es que parte con un punto de vista específico, el de nuestros protagonistas, dos recién casados que se ven envueltos en una complicada trama diabólica que implica rivalidades milenarias y la presencia misma del demonio y lo sobrenatural en sus vidas, pudiendo arriesgar mucho de su recién empezada vida en conjunto. El problema principal es que esta pareja es poco interesante, no tiene nada que ver en la historia, uno se desvía por la tangente que es la relación y rivalidad entre los eméritos personajes de Karloff y Lugosi, pero siempre (y esa es la parte desesperante) tiene que volver a la trama principal y mostar todo bajo su perspectiva, quizás perdiéndonos de qué impresionantes diálogos o intercambios psicológico-esotéricos entre estas dos potencias actorales del terror. Ellos son los que elevan esta película que podría haber sido muy mediocra a algo muy entretenido en varias partes (pero muy aburrido en otras).
8/10

jueves, 9 de agosto de 2012

100 Días de Terror: Nº17: Nihon bundan: Heru doraibâ (2010)

Zombis Japoneses, por Jaime Grijalba.
Hay una curiosidad en el cine de terror japonés, y es que pese a que existen varios ejemplos de películas de este tipo, hay pocas en las cuales los zombies toman el sitio principal, en comparación con los monstruos gigantes o los fantasmas, que vendrían a ser como los zombies de acá, pues en cintas como "Ju-On" (2000) la maldición de un fantasma se pasa a la siguiente persona, que también se transformará en un fantasma que atormentará a las personas y transmitirá la maldición. En el mismo sentido y de una forma similar funciona la maldición del VHS de "Ringu" (1998), pasando de persona a persona o si no mueres, en eso es claro que el sentido de la enfermedad de la muerte que se dispersa es familiar en la cultura japonesa, pero no en la forma de los clásicos zombies que han plagado la pantalla de todo el resto de las filmografías no asiáticas (salvo contadas excepciones).
Esta película da una respuesta lógica pero no muy entendible en medio de una película gore al extremo que resulta entretenida por su primera hora, pero cuando nos damos cuenta que aún le quedan 45 minutos de película, dejamos de prestar atención, ya insensibilizados por la violencia y la sangre, pese a que podemos disfrutar de nuestra protagonista aunque sea un rato más para disfrutar y ser felices. La explicación que da Helldriver a sus zombies es simple: son efecto de una bomba nuclear-biológica que hace que los zombies tengan una especie de antenas en sus cabezas que es lo que les da la vida (aquí hay que cortarles las antenas en vez de la cabeza, porque aún así siguen vivos). Entonces, podría llegar a entender que para los que vieron las películas de zombies en Japón, vieron en esos seres medio muertos los rostros de los heridos y muertos por la bomba nuclear, es por eso que tiene que venir directores insensibles o que pretenden decir algo importante para que tengamos zombies en nuestro cine japonés de preferencia.
Aparte de esa explicación y de la creación completa de un Japón post-apocalíptico tras la explosión y contagio de los zombies por esta arma nuclear-biológica, no hay mucho más que escena tras escena de descuartizamiento, misiones para rescatar personas, más descuartizamientos, excelentes efectos especiales (de la mano del director, a esta altura un maestro del género J-Xploitation gore, Yoshihiro Nishimura, creador de la seminal "Tokyo Gore Police" (2008), que de alguna manera inició e inspiró esta marca Sushi Typhoon). Lo mejor de la película es Eihi Shiina, la actriz protagonista, la cual saltaría a la atención de todos nosotros por la película "Audition" (1999) donde hace el papel de la chica terrorífica que nos puso a todos el pelo de punta.
La recomiendo sólo a los fanáticos de la sangre, del director, de la actriz, de Sushi Typhoon o del horror más asqueroso que pueden pensar. También puede ser de interés para quienes quieren ver una historia japonesa de zombies, así que ahí tienen una situación en la que casi todos pueden ver esta película, por muy difícil que sea pasar de la primera hora, creo que hay ciertos momentos impagables que son lo suficientemente destacables como para que se pueda ver entera sin lamentarse al final.
7/10

miércoles, 8 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº16: Deddobôru (2011)

Esta es mi primera crítica a las películas de la nueva productora, rama de Nikkatsu, Sushi Typhoon, que se dedica a realizar alocadas películas japonesas ultra violentas o simplemente de la clase que ya no muchos se atreven a hacer.
Beisbol para asesinos, por Jaime Grijalba.
La película que revisamos hoy,Dead Ball es una de las últimas lanzadas por el sello japonés de horror extremo gore denominado "Sushi Typhoon". De todas las que ha publicado este sello, esta sin dudas debe ser la más divertida, y aunque no se acerca explícitamente a la comedia como lo hacen otras del mismo grupo productor, sí resulta diez veces más graciosa por los elementos de su construcción, en los cuales se cuenta el sistema distópico de justicia presentado en un Japón ultra futurista, la idea del beisbol como espacio en el cual pueden ocurrir accidentes horribles y sangrientos, así como finalmente, la posibilidad de que todos nuestros cuerpos estén tan llenos de sangre, que apenas perdamos un sólo dedo, litros y litros de sangre vendrán a nuestro encuentro.
La película parte con una escena familiar, un recuerdo distante de nuestro protagonista, uno de su infancia querida, en la cual asesina a su padre debido al enorme poder con el cual lanza la bola de beisbol, desde ese entonces que está traumado sobre ese deporte y decide no jugarlo nunca más. Esto es hasta que es obligado, gracias a un nuevo programa del sistema judicial japonés, que permite que se le de la libertad a los prisioneros si ganan un juego de beisbol... pero ese juego no es beisbol normal, sino que es DEADBALL!!!! Un juego asesino que implica el uso de implementos y la posibilidad de asesinar a los jugadores del otro equipo con el fin de que estos no ganen. Obviamente, nuestro equipo de presos es puesto contra un equipo de asesinas sexys profesionales (que dan el tono fan service a la película que tanto necesita para no terminar aburriendo con tanta violencia) que no dudan tres segundos en mandar una bola a la velocidad de la luz para volarle la cara al contrincante.
De alguna manera, recuerda al último partido de la hongkonesa "Shaolin Soccer" (2001), en su clave asesina/Slasher, en la cual los miembros del equipo son despachados uno a uno por los poderosos maestros shaolin del equipo contrario. Pero claro, cuando en la película de Hong Kong esto sucede al final, después de que nos preocupamos, conocemos y nos importa el destino de todos ellos... en la cinta japonesa el director nos pone en medio de un mundo en el cual el DEADBALL es legal y existe, y el equipo apenas llegamos a conocerlo antes de empezar a ser penosamente despachado por bolas asesinas o con púas especiales. El director, Yudai Yamaguchi, ya tiene cierta experiencia haciendo películas de terror/humor con elementos de beisbol, parece ser una obsesión de él, o esta película bien podría ser un remake con mayor presupuesto y más humor de su anterior cinta "Battlefield Baseball" (2003), que ya contaba con elementos de ridículo y efectos especiales muy baratos, los cuales son mejorados en su mayor parte en esta producción.
Con enormes escenas que solamente funcionan para reirse, momentos de efectos especiales digitales francamente malos, mezclado todo con un mensaje de la familia que se mantiene unida jamás será vencida y todo el asunto, y pese a tener sangre a montones, tiene momentos emotivos muy poderosos. También es una farsa con chistes buenos y chistes muy malos, pero por ejemplo, todo el asunto de que los dueños de la cárcel y quienes supervizan el juego sean seudo nazis resulta muy gracioso, así como las animadoras del encuentro, que son dos idol japonesas de cierta fama y que tienen una muerte justa por la frialdad con la cual relatan la muerte de los presos. Pero como algunos saben, el humor japonés a veces se pasa de la raya y con eso vienen los chistes malos o simplemente incomprensibles para el visionado occidental. Pero la película está muy bien y es divertida.
8/10

martes, 7 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº15: Altered States (1980)

La Historia del Ser Humano, por Jaime Grijalba.
Quizás la película más conocida del recientemente fallecido director británico Ken Russell sea esta bizarra película hecha en Estados Unidos y con un estudio cinematográfico detrás que financió y produjo la película para llevarla a cabo. Basada en un libro de Paddy Chavefsky, que según el mismo autor, fue completamente destrozado y corrupto en muchas partes, siendo completamente distinguible el libro de la película como dos entes completamente diferentes. La película trata sobre los experimentos que realiza un destacado profesor de... algo... los cuales principalmente tratan sobre aislamiento sensorial y sus efectos en las personas, generalmente bajo la forma de alucinaciones que indican los elementos más profundos del subconciente, realizando un viaje interior que lo lleva a descubrirse como realmente es. Otra cosa es si se realiza el mismo viaje con drogas, porque ahí entramos en problemas, al parecer, y podemos descubrir quien realmente somos... pero saberlo tal vez nos transforme en algo que no queramos descubrir que somos.
Lo interesante de la película es la forma en que Ken Russel logra retratar visualmente (esto lo digo porque el guión pocas veces tiene sentido y muchos de los diálogos son tremendamente olvidables, alejando a la película del status de obra maestra que podría llegar a tener) muchos de los estadios de la vida y del ser humano. Parte la película con nuestro joven investigador creando y experimentando en su pozo privatorio de sentidos, en la cual tiene experiencias sensoriales alucinatorias con imágenes religiosas, visiones del cielo y del infierno, así como de figuras cristianas, corderos de Dios y otros elementos relacionados con el cristianismo, principalmente. Este es un primer acercamiento que realiza el director a los dos mundos en los cuales se mueve el ser humano, entre lo mundano (el trabajo, la experimentación) y lo divino, es decir, las preocupaciones que tiene por la vida después de la muerte, si es que esta ocurre. Siendo nuestro personaje un científico tan riguroso, resulta curiosa la añadidura de elementos religiosos a sus alucinaciones, algo que él mismo no se explica y cuya respuesta no queda clara, pero que puede entenderse por las preocupaciones sicológicas que debe tener nuestro personaje en su subconciente, de alguna manera también poniendo en el terreno de juego la constante luchas de diversos sectores de la humanidad entre ciencia y religión.
Luego tenemos uno de los elementos más recordados de la película: la involución, que es narrada de manera visual de la mejor manera posible, con una serie de elementos y consecuencias, en un principio desconocidas, como una especie de Jekyll y Mr. Hyde modernos, para luego pasar a la realidad de nuestro científico: su realidad sicológica es la realidad de un ser de neanderthal o aún menos evolucionado, una mente violenta, que recuerda a la de los mejores momentos de "2001: A Space Odyssey" (1968), poniendo nuevamente la verdadera naturaleza del ser humano, a través de su historia actual y su historia de vida normal, pues es ahora que realiza experimentos ya mayor que encuentra la experiencia de la droga alucinógena la más apta para lograr su cometido. El final de la cinta viene a demostrar nuevamente que se trata de una cinta sobre el ser humano y sobre lo que nos separa de los animales, de nuestra historia y de nuestra vida. Ojalá fuera mejor escrita.
8/10

lunes, 6 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº14: The Masque of the Red Death (1964)

Ponle Color, por Jaime Grijalba.
Creo que esta película es primordial para cualquiera que esté estudiando color.
Es una obra maestra del color y la mejor adaptación posible al clásico cuento de Edgar Allan Poe.



8/10

domingo, 5 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº13: House of Usher (1960)

Vincent Price Maquillado, por Jaime Grijalba.
Ya he hablado antes de lo difícil que es captar el verdadero horror y sentido profundo detrás de uno de los mejores cuentos de Edgar Allan Poe, "El hundimiento de la casa Usher", ninguna película o adaptación de dibujos animados o en forma de cortometraje o lo que sea ha sido capaz de transportarme nuevamente a esa experiencia aterradora que fue leer por primera vez ese cuento cuando aún era un adolescente con menos de 17 años (15 ó 14 años tenía, no estoy seguro). Desde ese entonces que admiro a Edgar Allan Poe y he estado enamorado de su prosa romántica terrorífica y siempre llena de una belleza y capacidad de captar los sentimientos y los pensamientos que cruzan la mente de las personas en los momentos precisos de la vida de un personaje en peligro o que experimenta el terror puro por primera vez, y esa sensación sólo puede compararse con la que dejan otros dos maestros del terror y de la literatura: Lovecraft y King. En específico hablando de esta adaptación de Poe, dirigida por Roger Corman y la que dio inicio a su afamado y querido ciclo de cintas adaptadas de historias de Edgar Allan Poe, podemos hablar de una cinta que pierde su fuerza a medida que avanza, sobre todo para aquellos que conocen la obra, se siente innecesariamente larga aún en sus 79 minutos, y aún así su final y caracterización de los problemas y los personajes, no resulta satisfactorio.
Primero partimos por la presencia, caracterización y estética del actual patriarca de la familia Usher, interpretado por Vincent Price de una manera peculiar. Ya desde el primer momento en que vemos a nuestro querido actor del terror, vemos a un Vincent Price canoso y con un rostro enjuto, cubierto de varias capas de maquillaje para películas, de manera demasiado exagerada como para dar a entender la idea del personaje Usher como miserablemente débil a las enfermedades. Por suerte, Price no repitió su aspecto canoso muchas veces en los más de 30 años de carrera que le quedaban por delante. El personaje es, además, un cruel reflejo de la verdadera e inocente personalidad del Usher del cuento, que muere por su inocencia y para terminar la casta de los Usher, mientras que aquí se siente como una venganza zombie que se lleva justamente a la muerte a nuestro Vincent Price (como pueden ver en la foto arriba).
Lo que uno más espera al ver la película es que ocurran dos momentos: la muerte de la hermana Usher y luego el hundimiento de la casa Usher. Esos dos momentos llegan muy tarde dentro de la trama de la película y cuando llegan uno ya lleva tanto tiempo esperando que cuando ocurre, uno se siente decepcionado, pues la película termina poco después. Ahora, no voy a decir que es una mala o pésima película, porque es bastante decente en otros aspectos. Por ejemplo, la dirección de arte, la decoración y el uso del color es magistral, de lo mejor de su época junto a lo que ocurría con la Hammer en Inglaterra. Pese a que el estilo de filmación puede ser un tanto convencional, sí hay planos muy interesantes, y como siempre ocurre, no hay nadie mejor que Roger Corman para decirte dónde poner telarañas, un buen esqueleto o los instrumentos tétricos necesarios para llenar la lista de chequeo que seguramente llenaba cada vez que dirigía, teniendo todos los elementos escalofriantes para hacer una buena película de terror, los cuales incluso hasta el día de hoy funcionan.
Lo otro que no se puede negar es la poderosa y siempre agradecida presencia de Vincent Price, que puede interpretar este papel de enfermo y cruel Usher a la perfección, pese a mis reparos con respecto al personaje elegido en cuanto al guión por el director Roger Corman. Estoy ansioso por visitar el ciclo Poe-Corman entero, porque sé que aunque el apego a las historias no sea por lo cual sean famosas, sí sé que hay obras más satisfactorias y potentes en las manos de los productores, directores y actores más importantes de su tiempo.
7/10

sábado, 4 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº12: After Death (Oltre la morte) (1989)

Zombi 4, por Jaime Grijalba.
Los directores y productoras italianas durante los años 70, 80 e incluso los 90, hicieron su dinero haciendo secuelas no autorizadas de películas populares de género hechas en Estados Unidos u otros países de Europa. Hubo pocas veces en que los italianos realizaron películas realmente originales, y fueron pocos los directores que brillaron en el cine de género por su originalidad (Lucio Fulci, Dario Argento, Mario Bava, Sergio Leone y no creo que haya que contar más allá). Por otro lado, otros directores se hicieron conocidos por ser una máquina de salchichas... pero si estos directores eran máquinas de salchichas (debido a la proliferación de cintas dirigidas por ellos bajo distintos seudónimos y al menos una decena por cada tres años, o algo por el estilo), están hechas de rata, o del peor material sacado de un material vivo sin ser ilegal... porque su calidad es pésima y son entretenidas/coleccionables por eso mismo (aquí caben directores de culto como Antonio Margheriti, Claudio Fragasso, Bruno Mattei, entre muchos muchos otros cuyos nombres algún día conocerán por estos lares).
Quizás la serie de películas más famosas de Italia son las de la serie de zombies italianos que llenaron las pantallas tras el éxito de "Dawn of the Dead" (1978) en la tierra toscana, que fue lanzada con el nombre ZOMBI (original, ¿no creen?), para luego lanzar secuelas no autorizadas pero que tuvieron (aún así) gran éxito en su traslado a Estados Unidos, además de caracterizarse por ser crudas representaciones de los muertos vivientes en su estado más putrefacto, como en la ya clásica "Zombi 2" (1979) y la secuela directa "Zombi 3" (1988)... pero es increíble cómo las olas de fama pueden más que la originalidad a la hora de promocionar y pensar una película. Esta cinta que vemos hoy bajo el nombre de "After Death (Oltre la morte)" (1989), fue promocionada tanto internacionalmente como dentro de Italia bajo el título no oficial de Zombi 4, pese a no tener conexión con las dos películas anteriores de Lucio Fulci. Es increíble el poder de promoción de los italianos, haciendo secuelas no oficiales de películas que ya eran secuelas no oficiales, teniendo entre nuestras manos varias versiones de Zombi 3, 4, 5 y hasta 6 (no sé si hay Zombi 7, pero seguro que la dirijo yo).
Bueno, yo no he visto aún ninguna de esas películas de zombies italianas, pero creo que ya vi la peor. Sacando una página del manual voodoo, la película habla sobre zombies reanimados a través de una sustancia o polvo mágico. Hay un par de maquillajes buenos, pero el resto de la película es completamente olvidable, un montón de basura dirigida por el peor director que he visto hasta ahora: Claudio Fragasso, director de la ya mítica "Troll 2" (1990), que pese a ser un desastre, al menos resulta divertida de verla. Acá, salvo por un final oscurísimo que termina matando toda esperanza de sobrevivencia de la vida humana (sí, acabo de contar el final, qué importa, esta basura no la va a ver casi nadie y no la debería ver casi nadie, por eso me estoy poniendo acá como chaleco anti-balas, como un guardaespaldas. Habeis quedado advertidos, esta es una de las peores películas que he visto en mi vida.
2/10

viernes, 3 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº11: The Woman in Black (2012)

Lo Victoriano vuelve a la Hammer, por Jaime Grijalba.
La Hammer está haciendo su mejor trabajo a la hora de volver a echar a andar la máquina que nos dio clásicos como "Dracula" (1958) y tantas otras cintas de terror, ambientadas preciosamente en su mayor parte en épocas victorianas, con largos vestidos y trajes, elegantes locaciones y castillos, hermosos rostros y empolvados libreros que se llenaban de objetos tétricos y sugestivos para la mente de los espectadores. Sin embargo, dos elementos que son primordiales para la Hammer en su época de oro: la sangre y la sensualidad de las mujeres, todavía faltan por resurgir, pero no teman porque todavía recién estamos empezando y ya poco a poco nos iremos acercando a esa película que finalmente nos dirá: Ok, volvimos, y volveremos a ser la productora de terror más importante de nuestro tiempo. Pero, por mientras, tenemos esto, que aunque no marca todos los puntos, al menos tiene el tono correcto, y eso es algo que se agradece en estos días de saltos repentinos y poco horror.
Este remake o readaptación de un libro de terror clásico victoriano de fantasmas, funciona principalmente debido a la atmósfera que se le da a la película y gracias a las actuaciones que nos entregan los personajes principales. Rodeado todo por una extraña magia que parece sacada de Hogwarts (tal vez ayude el hecho que Daniel Radcliffe sea el protagonista), donde toda la película parece sacada del mundo de lo gris, con tonos grises en las pieles de los protagonistas, de los fantasmas, de los paisajes que caminan, de casi todo lo que se ve en pantalla, lo cual le da un tono ensoñador y onírico a todo el asunto, lo cual resulta perfecto a la hora de tratar de poner en escena una historia tan complicada (que en su versión original se contó en extendidas 3 horas) y envuelta en vericuetos y falsas pistas como es la historia de la dama de negro.
Aunque me equivoque a la hora de catalogar a la película como victoriana (es mas bien eduardiana), se siente como una de las clásicas películas de Hammer en cuanto a la calidad de su dirección de arte y de la capacidad de encuadrar justamente lo necesario a la hora de contar la historia, es decir, sin necesidad de ocultarnos nada por mucho tiempo, siendo frontales rápidamente sobre la naturaleza de los problemas que van a acaecer a nuestro protagonista: fantasmas vengativos asesinos de niños. El problema es la enorme cantidad de historias anexas que hacen conexión con la historia principal, pero que finalmente resultan demasiado obvias y que terminan por volver a la historia un tanto predecible en cuanto a su contexto y verdaderas razones/motivos detrás de los sustos. Aparte, luego de decir que la atmósfera es escalofriante, esta se arruina a veces por algunos sustos sorpresivos que arruinan por algún momento lo construído.
La historia es sobre un abogado, Radcliffe, que trata de vislumbrar y hacer sentido de un papeleo presente tras la muerte de la dueña de una mansión antigua donde dicen que un fantasma rodea. Sin embargo, nuestro académico personaje no tiene miedo y decide aventurarse, sólo para averiguar la verdad tras las oscuras muertes de niños y otras personas que han ocurrido a manos del fantasma de la dama de negro. Pese a tener muchas fallas de guión, la película tiene de las mejores direcciones de fotografía de lo que he visto en todo el año, unas actuaciones poderosas y decisiones de cámara y arte realmente ricas e inteligentes. La aventura polvorienta del abogado interpretado por Radcliffe se vuelve menos interesante y más tétrica a medida que avanza, asi que en ese sentido la película está bien equilibrada en muchos sentidos de la trama y lo que sucede en la misma.
Queda recomendada para los fanáticos de la Hammer, pronto tendremos a este estudio en la gloria.
8/10

jueves, 2 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº10: The Whisperer in Darkness (2011)

Bajo Presupuesto, el Cine del Futuro, por Jaime Grijalba
Basado en uno de los cuentos más conocidos de H.P. Lovecraft, "The Whisperer in Darkness" (2011) es la segunda película/largometraje producido por la HPLHS (H.P. Lovecraft's Historial Society), siendo la primera la mundialmente reconocida "The Call of Cthuluh" (2005), grabada en el estilo de una película muda de los años 20. En esta ocasión, esta historia de horror, misterio y ciencia ficción ha sido grabada en el estilo de las seriales y películas de terror de la Universal de los años 30, estando en blanco y negro, con altos contrastes y tecnología primitiva para dar a lugar las texturas de las cintas de terror de su tiempo. Ahora, claramente no todo puede ser perfecto, porque hay cosas que una película de bajo presupuesto, como lo es esta, que no puede realizar al estilo de los años 30 (es increíble cómo el hacer las cosas al estilo antiguo está saliendo cada día más y más caro que hacerlo al estilo moderno... hablo específicamente de los efectos especiales), por ejemplo, cuando hablamos de las criaturas que aparecen en la trama, claramente estamos hablando de creaciones computarizadas, algo que no puede hacerse ver bien en una película que hasta entonces había estado tan clavada a la tierra en su estilo de los años 30.
Sin embargo, esta cinta es un claro buen ejemplo del futuro del cine. Es un presupuesto bajo para una película con su ambición, y aunque resulta claro que la necesidad de ahorrar lo más posible hace que la sección media de la película resulte poco atractiva visualmente (repetido constante de decorados y escenas interminables de diálogos sobre cosas que ya sabemos, con el fin de llenar una película de una hora y cuarenta y cinco minutos, cuando muy bien pudo haber durado hora y veinte), pero finalmente logran tener un producto que atrae y resulta satisfactorio para un nicho claro que saben que comprará y verá la película, la recomendará a sus amigos y así podrán lograr recaudar lo gastado y poder hacer una más. Es la forma en la cual lo está haciendo la HPLHS y lo está haciendo de la mejor manera posible, porque saben lo que los fanáticos de Lovecraft quieren ver y de lo que están cansados en las supuestas adaptaciones que salen de vez en cuando basadas en su obra. Lovecraft es un autor de culto, uno de los mejores escritores de terror y de la literatura mundial, simplemente por el hecho de narrar el terror de la mente humana en su más alto estado de perturbación, y de darnos la posibilidad de encontrarnos un libro que nos lleve más allá de la locura y de lo que podríamos comprender, con criaturas extraterrestres y todo el asunto.
Ahora, la historia trata sobre un hombre que intercambia cartas con un viejo investigador que ha sido testigo en un pequeño pueblo de Estados Unidos, que cosas extrañas pasan en un río que hay cerca, aparecen cadáveres de pequeños animales y se escuchan extrañas voces en el viento, como de rituales. Incluso ha podido sacar fotos a unas criaturas extrañas que merodean por ahí haciendo quizás qué cosas, pero que no pueden ser captados por los medios fílmicos tradicionales. Esta conversación sigue hasta que el hombre le pide que venga, al llegar se encuentra con este viejo investigador que ha estado muy enfermo y le cuenta al oído el inexplicable horror de la verdad: criaturas extradimensionales que intentan destruir a la humanidad a través de la fuerza mental que tienen, lo que les da el poder de introducir pensamientos y juicios en las mentes de las personas. Todo termina en un tercer acto digno de la mejor cinta blockbuster de gran presupuesto: revelaciones, extraterrestres, rituales, persecuciones, disparos, sangre, todo en el estilo de los años 30... salvo... los monstruos, claro está.
El final es lo único radicalmente distinto a la historia de Lovecraft... y realmente es enteramente distinto a cualquier cosa que Lovecraft llegara alguna vez a escribir... no que él no estuviera lleno de acción y emociones de vez en cuando, pero él era mucho más recatado en cuanto a la hora de mostrar los terrores y hacerlos tan patentes al lector de la historia, que se sentía con mucho más horror al pensar que todo seguía escondido, que todo pudo haber pasado y que en cualquier momento los grises pueden llegar y transformarnos en unas sombras de lo que antes éramos. Sin embargo, pese a ser el final así, mantiene el espíritu nihilista/pesimista de Lovecraft y a la vez, una continuidad con respecto a la historia que se estaba contando a lo largo de la película. A final de cuentas, vale la pena verla como un ejercicio de adaptación que funciona bien, pero que pudo ser mucho mejor.
8/10

miércoles, 1 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº9: POV: Norowareta firumu (2012)


Para el día de hoy les tengo una crítica escrita en inglés y que fue publicada en otro blog, el Wonders in the Dark. Lean y disfruten esta crítica de la película japonesa de moda acá.
Gracias.