lunes, 30 de julio de 2012

100 Días de Terror - Nº7: Der Student von Prag (1913)

William Wilson, por Jaime Grijalba.
Basado en un cuento poco conocido de Edgar Allan Poe ("William Wilson"), pero exageradamente adaptado a la pantalla y muy interesante en cuanto a su trama y posibilidades estéticas (tal vez esa es la razón, duh). La historia original trata de un personaje que desde su niñez ha sentido la presencia extraña de un otro, de alguien que se llama igual que él y con quien todos lo confunden, y quien parece perseguirlo en cada paso que da. Obviamente tenemos acá el concepto del doppelganger, la aparición doble "maligna" que realiza bromas o cosas pesadas o crímenes para dejar mal a la versión "buena" de la persona. Una especie proto-Jekyll y Hyde, pero de forma separada. Para cuestiones de este filme mudo de los años 10, se combina con un poema para darnos la trama de el estudiante de Praga, que hace un pacto con un brujo maligno para tener dinero y todo lo que quiera (a fin de conquistar a una miembro de la nobleza) a cambio de algo, que resulta ser su reflejo en el espejo.
La cinta se considera la primera película de terror en longitud de largometraje y también es la primera adaptación de un escrito de Edgar Allan Poe hecho para la pantalla grande. El filme, al estar hecho en la decada de los años 10 en Alemania, tiene mucho de Teatro Filmado del cine francés y poco del expresionismo alemán de los años 20. Eso juega a la desventaja en cuanto al posible interés que puede tener un largometraje que puede ser un tanto "plano" en cuanto a su composición, montaje y otros elementos, pero eso es a causa de la visión moderna, pero uno comprendiendo eso, puede disfrutar algunos momentos novedosos de la misma y que resultan sorprendente, como todo el juego de espejos y dobles que se realiza en los momentos más importantes de reacción y confrontación del maligno doble del pobre estudiante.
Pero aparte de esos pocos elementos, y de un final que en su tiempo pudo ser chocante y que ahora, aunque a algunos sorprende, puede resultar un tanto predecible, no queda mucho qué decir, la película no pasó a la historia como la mejor versión de esta historia (de la cual se harían al menos dos versiones más en alemán), pero por lo menos abrió al género al director y actor Paul Wegener, quien realizaría posteriormente una de las mejores películas de terror mudo de la historia: "Der Golem, wie er in die Welt kam" (1920).
7/10