domingo, 27 de junio de 2010

De lo que están hecho los sueños.


6. Brazil (1985)
Hago esto un lunes porque el domingo no tuve tiempo, y siendo este día feriado y el día en el cual Chile juega en el mundial contra Brasil, pensé que no podría ser más oportuno que en este momento.
No he leído 1984, pero noto las influencias claras que tiene en esta, la obra maestra (individual) de Terry Gilliam, hay pequeños guiños como son los computadores, la burocracia ridícula, las explosiones y atentados de los rebeldes, y la referencia casi al principio de la película a un "Él" que los observa y los cuida, y no creo que se refieran a un Dios.
Otra referencia clara es el humor y el discurso y el absurdo propio del mundo del humor inglés y privilegiadamente de Monty Python, grupo al cual perteneció este director como animador y actor, incluso de director de algunas de las películas que hicieron durante su tremenda carrera. Quiero decir, Michael Palin, ex Monty Python, actúa aquí en un papel que no resulta gracioso la primera vez que uno lo mira, pero luego resulta tremendamente irónico.
Pero sin duda lo más impresionante es la escena del sueño, que es completamente original, parece haber sido sacado de un cuadro de Dalí. La manera en que el sueño se conjuga con lo que pasa en la realidad, así como los cánones de los personajes dentro del sueño y qué significan cada uno de los elementos, podría pasarme años viendo esa escena preguntándome qué significa el samurai con respecto a las manos que salen del suelo e impiden volar al personaje principal.
Lo más perturbante de todo es que he visto que nos hemos acercado a este mundo de 1984, este mundo de Brazil, y Terry Gilliam es el perspicaz de todos nosotros, que ya veía en el mundo de 1984 a 1984 de Orwell: sucio, decadente, pero siempre con la alegre música de Brazil sonando de fondo en una radio perdida de una playa inútil.