domingo, 14 de marzo de 2010

Escaleras y Serpientes

17. Psicosis (Psycho) (1960) c/ La Criada (Hanyo) (1960)
Dos clásicos, dos directores inmortales, dos películas realizadas al mismo tiempo, tremendas similitudes.
Es increíble pensar que un genio en Estados Unidos, como lo era Alfred Hitchcock, realizara una película con el título Psicosis sobre un asesino en serie que reside en una casa al lado del motel Bates, mientras que otro genio en Corea del Sur como Ki-young Kim, realiza una película con el título Hanyo (Housemaid) sobre una criada que tiene una relación amorosa con el jefe de hogar que se pone celosa y luego loca, desencadenándose un montón de problemas con graves consecuencias.
Siempre he sido un fanático del cine de Alfred Hitchcock, sobre todo desde que me compré la película Psicosis a 5.000 en un quiosco y la vi. Esa es una de las películas que iniciaron mi búsqueda en el cine, que quién sabe a qué grandes extremos legará (ayer vi Halloween II de 1981). Pero el lujo de ser la primera película que me introdujo en esto de pensar un poco más sobre el cine, fue Los Siete Samurai, de la cual ya hablé.
Vi muchas veces Psicosis, es sin duda una de las películas que están más cerca de mi corazón. Por eso es que siempre está en mi mente cada fotograma, cada diálogo, cada escena, todo de manera perfecta, es una de esas obras inmortales que no puedo sacar de mi cabeza. Sin embargo, en cada ocasión que la veo otra vez encuentro una cosa, una escena que funciona distinto, un transfondo sicológico, algo que me hace valorarla aún más.
La sorpresa fue cuando vi Hanyo, gratis en theauteurs.com, que fue rescatada del olvido gracias a la fundación de World Cinema de Martin Scorcese, al ver las sutiles semejanzas entre ambas películas. Vi Hanyo porque sabía que era una obra destacada del cine coreano, ese cine que tanto me gusta ahora gracias a Chan-wook Park. Esperaba un drama familiar, pero no una película de terror, pues estaba tan perdida la película que nadie estaba seguro sobre qué se trataba, por eso me sorprendió las similitudes.
Aunque Hanyo se dispone como una fábula de buenas costumbres, no está excenta del terror que dispone el que el personaje de la criada se vuelva maniática y llegue a controlar el hogar que sólo tenía que cuidar. Lo curioso es que hay escenas y diálogos que son calcados a los de Psicosis, así como escenas que se cuentan en una se reproducen en la otra.
Lo que más me sorprendió fue la escalera. En ambas películas ocurre una escena fundamental en la escalera de la casa, y ambas escenas son idénticas, filmadas de distinta manera, seguro, pero básicamente son lo mismo; sin querer arruinar Hanyo a los que han visto Psicosis, el resultado final del evento de la escalera es completamente distinto.
Hanyo es desesperante, te produce pavor y dolor de guata el ver lo que le ocurre a la familia, más o menos como ocurre en Psicosis al principio cuando la protagonista roba el dinero y se ve perseeguida por su consciencia y la posibilidad de que en cualquier momento pueda ser atrapada, así como luego la amenaza constante de la aparición del asesino en el Motel Bates, ambas juegan al suspenso muy bien.
Se ha hablado mucho tiempo sobre el tema de las consciencias comunes, tal vez esta sea un punto a favor de esa teoría, pòr lo menos en el mundo del cine y específicamente el de los directores.
Psicosis (1960)

Hanyo (1960)