martes, 7 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº15: Altered States (1980)

La Historia del Ser Humano, por Jaime Grijalba.
Quizás la película más conocida del recientemente fallecido director británico Ken Russell sea esta bizarra película hecha en Estados Unidos y con un estudio cinematográfico detrás que financió y produjo la película para llevarla a cabo. Basada en un libro de Paddy Chavefsky, que según el mismo autor, fue completamente destrozado y corrupto en muchas partes, siendo completamente distinguible el libro de la película como dos entes completamente diferentes. La película trata sobre los experimentos que realiza un destacado profesor de... algo... los cuales principalmente tratan sobre aislamiento sensorial y sus efectos en las personas, generalmente bajo la forma de alucinaciones que indican los elementos más profundos del subconciente, realizando un viaje interior que lo lleva a descubrirse como realmente es. Otra cosa es si se realiza el mismo viaje con drogas, porque ahí entramos en problemas, al parecer, y podemos descubrir quien realmente somos... pero saberlo tal vez nos transforme en algo que no queramos descubrir que somos.
Lo interesante de la película es la forma en que Ken Russel logra retratar visualmente (esto lo digo porque el guión pocas veces tiene sentido y muchos de los diálogos son tremendamente olvidables, alejando a la película del status de obra maestra que podría llegar a tener) muchos de los estadios de la vida y del ser humano. Parte la película con nuestro joven investigador creando y experimentando en su pozo privatorio de sentidos, en la cual tiene experiencias sensoriales alucinatorias con imágenes religiosas, visiones del cielo y del infierno, así como de figuras cristianas, corderos de Dios y otros elementos relacionados con el cristianismo, principalmente. Este es un primer acercamiento que realiza el director a los dos mundos en los cuales se mueve el ser humano, entre lo mundano (el trabajo, la experimentación) y lo divino, es decir, las preocupaciones que tiene por la vida después de la muerte, si es que esta ocurre. Siendo nuestro personaje un científico tan riguroso, resulta curiosa la añadidura de elementos religiosos a sus alucinaciones, algo que él mismo no se explica y cuya respuesta no queda clara, pero que puede entenderse por las preocupaciones sicológicas que debe tener nuestro personaje en su subconciente, de alguna manera también poniendo en el terreno de juego la constante luchas de diversos sectores de la humanidad entre ciencia y religión.
Luego tenemos uno de los elementos más recordados de la película: la involución, que es narrada de manera visual de la mejor manera posible, con una serie de elementos y consecuencias, en un principio desconocidas, como una especie de Jekyll y Mr. Hyde modernos, para luego pasar a la realidad de nuestro científico: su realidad sicológica es la realidad de un ser de neanderthal o aún menos evolucionado, una mente violenta, que recuerda a la de los mejores momentos de "2001: A Space Odyssey" (1968), poniendo nuevamente la verdadera naturaleza del ser humano, a través de su historia actual y su historia de vida normal, pues es ahora que realiza experimentos ya mayor que encuentra la experiencia de la droga alucinógena la más apta para lograr su cometido. El final de la cinta viene a demostrar nuevamente que se trata de una cinta sobre el ser humano y sobre lo que nos separa de los animales, de nuestra historia y de nuestra vida. Ojalá fuera mejor escrita.
8/10