martes, 31 de mayo de 2011

Poultrygeist: Night of the Chicken Dead (2006)

Casi una obra maestra... en serio, por Jaime Grijalba.
La enorme cantidad de sangre no hace que una película sea automáticamente buena o mala, sólo basta mirar dos ejemplos, como "The Evil Dead" (1981) o "Evil Dead 2" (1987) que tienen enormes cantidades de sangre y, sin embargo, son obras maestras y de las mejores películas que se han hecho en la historia del cine (bajo mi perspectiva eso sí), mientras que otra película con enormes cantidades de sangre como es "Evil Ed" (1995) es una basura que con suerte podemos llamar película, simplemente por que no tiene sentido ni alma de parte de sus creadores. Esta película, dirigida por LLoyd Kaufman, viene a romper todo esquema, pues es buena y es casi una obra maestra gracias a la enorme cantidad de fluidos viscerales que se desparraman por el suelo.
Filmada en 35mm, viene a ser (hasta el momento) la última gran película producida por Troma y dirigida por Kaufman, presidente de Troma, tiene una gran influencia de las películas de terror de los años 70 en su visualidad de color y las basuras gore asquerosamente sangrientas de los años 80. La película es todo lo que quiere ser y su ambición sólo la vuelve más grande: es un musical que trata de dar un mensaje acerca de la sociedad moderna estadounidense (lo podrida y muerta que está) mientras te entretiene con un montón de cuerpos despedazados y otras sustancias salidas tanto de humanos como de otras criaturas. La gracia es que esta película se mueve a través de esos fluidos: mayonesa, ketchup, excrementos, semen, sangre, sudor, esencia de huevo podrido... etcétera, son los que mueven la historia, en una sucesión extraordinariamente asquerosa y que sirve para demostrar de qué está hecha la sociedad americana, tocando temas como el terrorismo, la obesidad, el mercado capitalista, lo nuclear (que viene desde las primeras películas Troma), no sólo criticando a través de su desangramiento público (siempre todas las escenas tienen una enorme cantidad de público), sino con un nuevo nacimiento a través de una raza vengativa y anárquica que viene a cambiar todo para mejor... ¿o tal vez sólo son una consecuencia del vicio de lo moderno?
Aparte, es una película entretenidísima y a cada punto trata de sorprenderte cada vez más con nuevas aristas cada vez que miras. Las actuaciones pueden no ser lo mejor, pero uno se ríe y eso es lo que hay que tener siempre en cuenta, una diversión que te hace pensar.
9/10