martes, 28 de agosto de 2012

100 Días de Terror - Nº 36: Invasion of the Body Snatchers (1956)

¿Acaso importa?, por Jaime Grijalba.
Esta es una cinta clásica a la hora de discutir la amalgama de ciencia ficción y terror que vino a tomar los años 50 en norteamérica y todo el mundo a través del terror a la carrera especial, el terror atómico y tantos otros terrores, como el del volver a la guerra, los cuales fueron plasmaron por los directores de diversas maneras, y generalmente esos terrores quedaban representados no de manera literal, sino a través de monstruos, alienígenas, invasiones, enfermedades, destrucción y otros elementos que serán vistos caso a caso. En este momento, la película se inserta en un contexto importante, el de la Guerra Fría en sus momentos más candentes, con la guerra de Corea aún fresca en la memoria de las personas, y las primeras experiencias de espionaje entre las dos naciones enemigas, las primeras señales de paranoia y la gran cantidad de propaganda para evitar que el comunismo llegara y se apoderara de las pooobres mentes norteamericanas (ay, pero qué sarcasmo), es en este contexto de las duras reprimendas del MacArthurismo en que sale a la luz esta película sobre alienígenas del espacio exterior que vienen a asentarse en nuestra tierra para suplantarnos. ¿Cómo lo hacen? De alguna manera una espora que cae desde el espacio crea un "pod" o vasija donde se cría un doble tuyo pero con la personalidad alienígena (una personalidad plana y constante que se confunde con la de la mayoría de los extraterrestres), y a medida que este se forma, tu cuerpo real, mientras duermes, se va transformando en él o se va deshaciendo lentamente como si un ácido te hubiera llegado a la cara. Es clara la alusión política que se puede sacar apresuradamente: los aliens son los comunistas que vienen a quitarle la inteligencia a los americanos, ingresando secretamente al país, instruyéndolos en el marxismo y transformándolos en una masa que no piensa y que simplemente obedece a los mandatos expuestos por el marxismo, trabajando en comunidad, como una sociedad comunista perfecta. Sin embargo, uno también puede pensarla para el otro lado, puede decir que es una alegoría de los resultados del MacArthurismo, que buscaba un Estados Unidos envasado y con una imagen clara hacia el exterior, como si fuera el perfecto suburbio no pensante, que no cuestionara el capitalismo en ningún momento y que siguiera los mandamientos del gobierno sin ser cuestionados bajo ninguna perspectiva... claro que investigaciones posteriores con respecto al director de la cinta, Don Siegel, uno puede averiguar que él estaba mucho más cercano a la primera perspectiva que a la segunda, políticamente hablando, pero creo que nuestro director mas bien se aprovechó de un momento políticamente sensible para todos los norteamericanos de la época para dar una película que podía agradar a amabas interpretaciones, aunque prefiriera una por sobre otra, creo que aún así resulta una tremenda y asustadiza pieza de ciencia ficción y horror. Tiene actuaciones fenomenales, una fotografía exquisita, un ambiente y una banda sonora que son de antología, sin duda una de las mejores películas norteamericanas de los años 50 y de todos los tiempos, una gran obra de género que siempre se mantiene en movimiento, nunca aburre y siempre se mantiene interesante, estando al borde de la locura y la paranoia, de alguna manera siendo el mejor documento sobre los sentimientos y lo que vivían las personas por esos años en su diario vivir, desconfiando de todos y de hasta de quienes no deberías desconfiar.
9/10