viernes, 16 de octubre de 2009

#16 - Suddenly, Last Summer (1959)


El día diez y seis del mes, con otra mala noticia. Ahora la culpa no es mía, sino directamente de la Cinemassacre Monster Madness por poner películas tan difíciles de encontrar, no está para bajar, ver o arrendar en Chile, es demasiado oscura para poder verla, así de un día para otro, es la película "Monsters Crash the Pajama Party" (1965), el video desmuestra lo divertida que era la película y las ganas que tenía de verla, aquí está el link. Como sabrán, veré entonces la siguiente que me toque y esa es Suddenly, Last Summer.
El terror que existe en este filme es de dos clases, el terror de lo común y el terror de la posibilidad de la locura. En sí, no es muy miedosa, fue nominada a tres oscars por actuación, pero es que Elizabeth Taylor y Katherine Hepburn la llevan en este filme, ambas haciendo papeles que están en el borde de la locura y la cordura, por lo que es entretenidísimo de mirar cómo anda ese juego. Voy a la trama.
Un cirujano siquiátrico está corto de fondos para seguir investigando en su nueva operación, la lobotomía para casos severos de demencia. Por suerte aparece la señora Violet (Hepburn), cuyo hijo Sebastian ha muerto recientemente. Ella quiere que realice una operación en su sobrina, Catherine (Taylor) que estaba con su hijo en España cuando él murió, y ella construirá un nuevo edificio para la cirugía siquiátrica a nombre de su hijo. Catherine no ha estado en sus cabales desde el día en que murió Sebastian y está claro que hay una conexión entre ambos hechos. El doctor va a ver a Catherine a dónde la tienen internada, un loquero de monjas, y algo en él le dice que ella está tremendamente perturbada, pero no loca.
Una herencia de Sebastian entra en juego y uno empieza a sospechar qué cosas son capaces de hacer una familia por dinero, su madre dice que ella debe realizarse la operación para que ellos reciban 100.000 dólares, los cuales lograrían cambiar su situación. Ella trata de escapar dos veces del lugar y en dos sentidos completamente distintos, aquí es cuando los recuerdos empiezan a formar parte importante: qué pasó realmente el verano pasado con Sebastian.
Esta película está excelentemente actuada y es un drama psicológico muy bien hecno. Sin embargo, se nota que es 1959 (la película se sitúa en 1934 eso sí) llena de mensajes anti-extranjeros y principalmente homofóbicos. Por eso la película pierde puntos, por su retrógrada perspectiva ante temas que están solucionados... para mí.
Es una película que vale la pena ver, le pongo un 8.
Pueden verla en el video que pongo ahora: