miércoles, 21 de octubre de 2009

#21 - Eating Raoul (1982)


Es el día 21 y sigue el terror y el horror en Exodus, una nueva película, una que no es de la Cinemassacre Monster Madness, en él se va hablando de Poltergeist (1982), que es una película muy buena con grandes momentos muy miedosos, yo le puse un 8. Por lo tanto, voy a mi lista maestra y veo la siguiente película de la lista ultra secreta y resulta ser una comedia terrorífica de culto, así que veamos cómo resulta ser.
Esta debe ser una de las películas más deliciosamente, ridículamente, sexualmente, graciosamente, terroríficamente disfrutable de toda la historia del cine de clase B. Eating Raoul es algo que no puedes dejar de ver y enamorarte de inmediato de su historia, sus personajes, su ridícula sucesión de eventos que no hace más que hacerte echar a reír y sonreir.
La película trata sobre una pareja, él vende vinos y ella es enfermera, ambos quieren poner juntos un restorán en el campo, pues ella es dietista y él sabe escoger buenos vinos (si esas son cosas que necesitas para ser dueño de un restorán, yo también quiero uno), pero el precio que les piden es de 20.000 dólares, algo inalcanzable por ellos con el sueldo de ella, pues él acaba de ser despedido. Paul, el hombre de la casa, cuenta con una colección de vinos que no quiere vender, pero de la cual venderá algunas botellas para cumplir su sueño, Mary por su parte pedirá un préstamo. Ah, y entre todo esto matan a una persona.
Verdad que es lo más importante, pero con personajes tan exquisitos uno se olvida y quiere verlos andar. Lo que pasa es que en el departamento del lado hay una junta swinger, por lo que uno de ellos entra por error a su departamento, cuando Paul lo lleva de vuelta, se encuentra metido en una fiesta tránsfugamente sexual, donde conoce a Doris, la Dominatrix, sin duda uno de los mejores personajes de la película. Paul queda en la fiesta, incómodo con Doris, quien lo hace lamer su bota, pero el pervertido vuelve al departamento para tratar de violar a Mary. Cuando Paul vuelve escucha el forcejeo y con una sartén *clank* lo mata de un golpe en la cabeza.
Seguir contando me sienta mal, porque es tan entretenida, el diálogo tan inventivo que se merece un visionado triple (en serio) una vez tras otra, es así de buena. Bueno, la cosa es que descubren que pueden juntar dinero si matan a pervertidos que vienen a su departamento en busca de satisfacción retorcida. Hay uno que quiere ser interrogador nazi, uno que quiere perseguir a Minnie Mouse, son realmente graciosas las situaciones. Bueno, les digo que Raoul es un mejicano que supuestamente repara cerraduras, pero es un ladrón y una noche descubre el plan de los Bland.
No me había reído tanto con escenas en mucho tiempo, es una de esas joyas que doy las gracias por ver, pasan desapercibidas tras malas críticas, pero uno las descubre como verdaderos bastiones de la comedia de terror moderna. La escena en el sex shop es muy buena, así como lo que ocurre en el jacuzzi y todo lo que le sigue, deben verla, corrijo, debemos verla, es para verla en grupo. Es tan buena que le pongo un 10 y no me da ni vergüenza decirlo.