lunes, 8 de agosto de 2011

The Box (2009)


La última película, hasta hoy, dirigida y escrita por Richard Kelly, es un enorme paso hacia adelante en la carrera de este aún joven director norteamericano. Implicó la primera vez que una película de él fuera lanzada en las grandes salas como cualquier blockbuster o película que busca grandes audiencias (siendo que la película divide audiencias como aguas divide Moisés), y también llegando a diversos países del mundo, que antes de esta, no habían tenido el gusto de tener en sus grandes pantallas uno de los experimentos fílmicos de este artista moderno, como fue en el caso de Chile, donde fue conocida con el nombre de "La caja mortal", y recibiendo las malas críticas que no se merecía, las mismas que recibió en su natal Estados Unidos, una vez más. La otra gran aventura que emprendió Kelly fue la de echar a andar su propia productora de películas de distinta temática, siendo este largometraje su primer trabajo oficial, seguido luego por "World's Greatest Dad" (2009) y "I Hope They Serve Beer in Hell" (2009), lanzadas el mismo año de distintas formas y con diverso grado de éxito.
Y pese a tener una propia productora y un lanzamiento extendido (tanto en su país natal como en lo internacional), Richard Kelly la vio más difícil que nunca, cuando su película fue rechazada casi plenamente por la crítica, tener resultados desastrosos en las recaudaciones económicas. Eso no es todo, la gente común y corriente que entró en la película sólo (tal vez) por que contaba con la espectacular participación de Cameron Diaz, James Marsden, e incluso por el recientemente nominado al Oscar Frank Langella, sólo para encontrarse con un thriller de ciencia ficción, donde la mayor parte del tiempo uno se pasa preguntando qué es lo que acaba de pasar más que preguntarse qué va a pasar ahora... algo que suele ser el síndrome de las malas películas, pero que en este caso, una vez que se empieza uno a adentrar dentro de las misteriosas aguas mitológicas y simplemente geniales de la historia moral de Richard Matheson (el clásico escritor de ciencia ficción que creó el cuento original en el que se basa esta película), uno no puede dejar de salir y admirar cómo uno se ahoga en la inmensidad simbólica de la mente y el encuadre de Richard Kelly.
Antes de introducirnos completamente en la trama de la historia y sus repercusiones, así mismo como con los temas que se vinculan con los intereses y temas comunes del director al cual está dedicado este mes/ciclo, quiero detenerme un segundo en una de las últimas cosas que dije en el último párrafo: el encuadre. Mientras que Richard Kelly siempre ha tenido un buen ojo para la dirección de actores y para el encuadre utilitario, se nota que en esta película hubo un poco más de pensamiento puesto, una decisión explícita de buscar la simetría total en los planos generales, y que los planos cerrados fueran de cuello para arriba, a fin de mostrar el rostro completo en su emoción entera, logrando uno de los fines básicos del cine en su máximo esplendor: ser un acercamiento a la emoción de los seres humanos a través de sus caras, tal como lo hacía Bergman. Podría decirse fácilmente que esta es la película más cuidada en cuanto a fotografía y encuadre de toda su filmografía hasta ahora, siendo, por ende, la película más hermosa visualmente que ha hecho.
Otra de las cosas que hay que tener en cuenta es que la película es una de las más personales de la obra de Richard Kelly, inicialmente por el lugar en que transcurre la historia (el mismo en donde vivió su niñez), segundo por el tiempo en el que transcurre (el aterrizaje del Viking en Marte condice con la edad que tiene el niño de la pareja protagonista a la que tenía Kelly en esa época) y tercero por los dos personajes principales, que están basados enormemente en los propios padres del director y guionista, como se ve a continuación. Norma y Arthur Lewis son una pareja de clase media norteamericana que quieren prosperar, tienen un hijo al que aman, y trabajos a los cuales son fieles. Norma es profesora de literatura y tiene un pie deforme debido a un accidente de radiación con rayos x cuando era pequeña (igual que la madre de Richard Kelly), mientras que Arthur trabaja en la Nasa trabajando en las cámaras que tendrán las sondas y se encuentra postulando para ser astronauta. El problema es que cuando reciben en su puerta una caja con un botón, ambos pierden su posibilidad de seguir surgiendo, Norma ya no recibirá un descuento para la escuela de su hijo, mientras que Arthur es negado en su aplicación a la NASA. En la desesperación, aparece Arlington Steward, el hombre que viene a explicarles que si presionan el botón en la caja, alguien que no conocen morirá, pero recibirán un millón de dólares en recompensa. La duda moral dura poco, pues el botón es presionado, la caja es retirada y se les asegura que se le pasará a alguien a quien no conocen. De ahí en adelante se mezclarán una gran cantidad de eventos de carácter fantástico y elementos pertenecientes a la ciencia ficción, entre muchos otros, creando una experiencia fuera de este mundo... literalmente, tal vez.
Mucho se ha especulado acerca de la naturaleza exacta de los empleadores del deforme Arlington Steward (y aquí, una vez más, entro en terreno en el que no conviene mucho leer si no se ha visto la película). La conclusión más apresurada (y más lógica hacia el final del día) es que se trata de marcianos, literalmente, extraterrestres provenientes de Marte, que se sorprenden ante la capacidad que tuvieron los humanos de llegar con una sonda a buscar comunicaciones al planeta Marte, por eso el "rayo" que cae sobre Steward al mismo momento en que la primera sonda entra en contacto con suelo marciano, necesitan un agente en la Tierra y este hombre con contactos en la NSA es el candidato perfecto para hacerlo, insertando en su conciencia una entidad marciana que lleva a cabo estos experimentos que pretenden ver si la humanidad es lo suficientemente moral o valiosa para ellos... no sabemos qué querrán, pero se hace explícito que el presionar el botón indica que has fallado el test, y que te seguirán probando hasta que quien presionó el botón, esté muerto.
Pero se presenta otra posibilidad, en que hay otras dos ramas que se separan, dándonos aún más cosas de qué pensar. Cuando estamos en la guarida de Arlington, tenemos en un momento un mapa del mundo que gira y nos muestra letras y símbolos distintos, entre ellos se muestra a los diversos continentes con nombres como "NORTHCOM" o similares, los cuales al ser buscados dan por resultado este mapa, que resulta idéntico al que se muestra en la película. Hasta ahora, nada extraño, pero estando la película ambientada en los años 70, tenemos que ese mapa y la organización NORTHCOM no apareció hasta el año 2002, después del ataque a las Torres Gemelas. Pues bien, como ya mencioné, hay dos posibles respuestas: o se trata de un plan de control del mundo que viene desde esta época, o nos encontramos nuevamente con seres que han viajado desde el futuro para empezar a controlar el pasado... pero de ambas formas nos encontramos con una figura distinta a la de los extraterrestres, sino la del "gobierno en las sombras", que estaría controlando a la humanidad para ver qué tan útiles somos, como en el Grupo Bildelberg y su plan de disminuir a la sociedad en su mayor parte para hacer más fácil la venta de productos y el control de las masas.
Es por eso que nos encontramos, una vez más, con la figura del control por parte de los seres superiores (y debería agregar invisibles) de los seres inferiores (nosotros), a través de un control mental explícito que se marca cuando los sujetos controlados sangran de narices y dejan de ser controlados por estos seres. El control se hace para tener, aunque suene redundante, un espacio controlado o "grupo de control", casi científico, como ambiente para desarrollar una prueba realmente científica a esta familia. Luego, entonces, tenemos que el otro de los temas de Kelly, el sacrificio mesiánico por el bien de la humanidad, se presenta en Norma, cuando acepta estoicamente morir para poder salvar a su hijo de una vida de completa incomunicación con el mundo exterior. Aquí se presenta muy rápido, pero todos sabemos que es algo que se esperaba, y fue una de las principales razones por la cual esta película fue tan odiada por el común y silvestre de la gente, a quienes lamentablemente no les gusta ver morir a sus estrellas.
Pero esta película es para no perderse, es una obra maestra de belleza cinematográfica y a la vez, una confusión que vale la pena investigar y ahondar mucho más.