lunes, 1 de agosto de 2011

The Goodbye Place (1996)

Se tiende a infravalorar los trabajos y cortometrajes de escuelas de cine, en cualquier parte del mundo, tanto aquí en Chile como en Estados Unidos o el resto del mundo. Sin embargo, hay algunos que reciben una fama posterior debido a los elogios que ha recibido el director cuando este ya se encuentra establecido, sobre todo cuando se trata de versiones acortadas de posteriores filmes de culto, como es el caso de George Lucas y "THX 1138" (1971), o más recientemente "Saw" (2004), de James Wan, que en su caso específico dió lugar a una serie de filmes multimillonaria. A primera vista, "The Goodbye Place" no cumple con esas características, pues hasta hoy el director, Richard Kelly, no ha realizado ningún filme con alguna trama ni remotamente similar. Pero basta con darle un mirada más de cerca para reconocer motivos, imágenes y otras cosas que auguran la exitosa y extraña carrera de este director norteamericano.
"The Goodbye Place" es un trabajo de escuela de cine, y se puede observar por dos razones principales: la calidad del audio no es la mejor; y la presencia de una restricción o tema o acciones que se repiten a lo largo de su extensión, y en este caso en específico, ningún personaje abre su boca para hablar, siendo la única guía para contar la historia, una narración del personaje principal infantil, y las noticias de las televisiones. Lo mejor es que, pese a ser una guía predeterminada, una restricción, esta sirve a la historia en vez de que la historia se adapte a la obstrucción entregada, lográndose así una pequeña historia sobre la incomunicación y sus posibles consecuencias.
Este cortometraje cuenta la historia de la difícil relación ente una joven madre soltera y su hijo de corta edad. El niño pasa su tiempo dibujando extrañas figuras y bocetos, mientras que su madre reacciona violentamente las más mínimas cosas que su hijo haga mal, llegando a los extremos de encerrarlo en un clóset. Luego, con el tiempo, el niño empieza a ver apariciones fantasmales de personas viejas que no lo asustan más que lo desconciertan acerca de qué es lo que quieren que haga. Creo que es inútil seguir explicando la trama de este cortometraje, cuando este se puede ver ahora, dura un poco más de 8 minutos y vale la pena.



Ahora que han podido ver el cortometraje, es posible hablar un poco más acerca de cómo el primer trabajo oficial de Richard Kelly (al haber participado en el James River Festival of the Moving Image el año 1997 y haber ganado el premio del primer lugar), puede considerarse un digno predecesor de los tres largometrajes publicados que le han seguido (no podemos decir mucho de "Visceral Matter" (1997) ). Por ejemplo, el elemento que más salta, viéndola en perspectiva al resto de su filmografía, es cuando la madre despierta y se ve que le sangra la nariz, elemento que se vió transportado de alguna manera a "The Box" (2009), donde muchos personajes sangraban de nariz, en ese caso debido a que eran controlados mentalmente... y eso se podría extrapolar a lo que sucede en este cortometraje, cuando estos agentes podrían estar conspirando y haciendo dormir a la madre para poder llevarse al hijo a este "otro lugar".
La existencia de una fuerza superior, una raza de seres que controlan el destino de los hombres que se encuentran, y que se sienten atraídos a ciertas figuras humanas, con las cuales tienen que llevar a cabo una misión, o simplemente quieren que haga algo para mejorar el mundo o mejorarse como personas... es un tema que es frecuente en su obra, el sacrificio mesiánico es algo que se encuentra siempre presente, y también se vislumbra en este cortometraje, cuando este niño que apenas entiende en lo que está metido, decide dejar a su madre e irse hacia la nada, a fin de mejorar su propia existencia. Pero hay otro elemento mucho más desequilibrante que se vincula directamente con lo que se puede ver en una de sus obras maestras posteriores.
El dibujo que el niño se dedica a dibujar y redibujar, y que vuelve a aparecer en la tierra, dibujado con tiza (o algo por el estilo), así como unos truenos que parecen cruzar la pantalla en un momento, recuerdan a "Southland Tales" (2006), cuando esos rayos envuelven a las esferas que formaban parte de las novelas gráficas precuela. También la forma del dibujo recuerda mucho a la visualidad de ese enorme largometraje, ya sea su futurismo, como el hecho de que esté hecho en blanco y negro, que le da a todo un tono más plateado, como en los comerciales de TREER en la película. Y el hecho de que el niño vaya a través de un portal, recuerda también al secreto detrás de toda la trama de "Southland Tales" (2006), cómo al pasar por una zona específica en un vehículo, sucede algo con enormes consecuencias.
Un cortometraje habla mucho sobre lo que hay en esta película, y es el mejor lugar para terminar cuando uno va por la senda de los trabajos de Richard Kelly.