lunes, 1 de marzo de 2010

#4 An Education


An Education (Lone Scherfig)
Esta es la representación británica entre las 10 nominadas al Oscar, ganadora del BAFTA a la mejor película británica, todo británico y bonito, acentos, historias y locaciones. Una película extremadamente educada, en el más extremo sentido británico, pero a la vez tremendamente desesperante por una razón: la falta de educación, o la no aplicación de esta por parte de la protagonista, haciendo que mitad de película se vuelve insoportable de ver.
Vamos por la historia, la señorita de 16 años Jenny, recibe una educación de enorme calidad gracias a los esfuerzos de sus padres, que quieren que vaya a Oxford a estudiar, entregar informes y estudiar latín, estudiar Inglés (ah, qué sueño que tus padres quieran que estudies eso). Luego de un ensayo de Chelo (su hobby, como lo denomina su padre), se encuentra bajo la lluvia, por lo que se le acerca David, un hombre maduro y que provoca de inmediato los sentimientos más profundos en Jenny. Nos saltamos todos los saltos de la trama, hasta llegar al momento en el cual se da cuenta de la vida de David, que gana dinero robando cuadros y mapas, junto a unos amigos, de casas que se encuentran en venta. Ella tiene sus peros, los cuales son olvidados gracias a la verborrea de David y su encantadora, pero abrumante, estupidez, la cual rápidamente contagia a Jenny.
Creo que esa es la gran caída de la película, pues contamos con una escena de inicio perfecta, así como sus buenos 10 minutos, con su educación en la escuela, sus amigas, su familia (Jack, su padre, es muy gracioso y es Alfred Molina, debe ser por eso), su novio, etcétera. Luego la película se vuelca hacia David y sus múltiples intentos por seducirla, L¡la lleva a clubes, conciertos, películas, una vida que no podrá tener en Oxford, por lo cual paulatinamente vemos que empieza a desconfiar de la utilidad de su educación.
Ahí está el problema, ella tiene una educación de calidad, sus padres se esfuerzan por dársela, sabemos que no es tonta y sin embargo se ve como zombie ante las nuevas experiencias que se le ofrecen fuera de la educación, volviéndose una fumadora (al estilo Audrey Hepburn) que acepta el estilo de vida de un grupo de ladrones de obras de arte. Eso vuelve al personaje odiable, lo cual es hasta que... bueno, pero mejor no arruinar el final, pero debo decir que al final la película se pone buena luego de una revelación.
Estamos frente a una película basada en una memoria de una mujer que vivió una historia similar, lo que ella considera una educación, lo que ella vivió con David, y en perspectiva, viendo una vez la película, se puede decir que sí, lo es... pero tenemos que estar un poco menos de una hora con un personaje que me parece desagradable y para nada querible, lo cual es muy malo, esté basado en una historia real o no, son historias que simplemente no me gustan, como en las que los malos no reciben su merecido, sino que se idolizan y se vuelven algo así como dioses, son insoportables.
Pero dejando de lado la historia, puedo decir que esa es su única falla, pues estamos frente a una de las mejores actuaciones del año en muchos papeles, como es el caso de Carey Mulligan, haciendo el papel de Jenny, en una actuación (y peinado y trajes) que recuerdan a Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes, lo cual es muy agradable, aunque sea nada más que una imitación de estilo, es realmente reconfortante; el hecho de que me pareciera desagradable el personaje, aún cuando la actuación no había cambiado me pareció perfecto, había consistencia y hay aquí un diamante en bruto.
Luego está Alfred Molina, haciendo el papel de Jack, el padre de Jenny, que se lleva mis risas en cada una de sus apariciones en esta película, de verdad un encanto en todo sentido. Es un hombre grande y fuerte, pero se ve agradable y firme, a veces miedoso y hasta con pena, es una actuación muy completa en todo sentido. Otra que se lleva mis aplausos es Olivia Williams como la profesora Stubbs de Jenny, la cual termina teniendo un gran papel en su vida y en el final de este filme.
La fotografía es impecable, brillante y admirable, las escenas en Francia se ven como las de un sueño (pues lo son) y en Inglaterra toman un tono gris al inicio y al final, mientras un poco más colorido en el segmento medio.
Tengo ante mí una película que me desagradó por una hora durando hora y media, lo cual está muy mal, pero también tengo dos de las mejores actuaciones del año, fotografía, vestuario y maquillaje, tengo muy buena ambientación y pese a todo un final feliz, así que le pongo un 7, la encuentro mejor que The Blind Side, no hay duda.