martes, 24 de julio de 2012

100 Días de Terror - Nº1: The Penalty (1920)

Bienvenidos una vez más a la locura más grande que puede haber en su vida: mi mente y sus ideas. Sé que no es Octubre, pero la verdad es que soy honesto y no puedo esperar, son 100 días a contar de hoy hasta el 31 de Octubre y me he puesto como meta criticar 100 películas de terror, una diaria, en este blog, de la manera en que lo sienta conforme y de acuerdo a mis capacidades. Pueden haber video-críticas, algunas más sofisticadas que otras, pueden ser un montón de screenshots, lo que mi cuerpo me diga, porque no estoy bajo los 31 días de horror de Octubre de Halloween, donde sigo una fórmula específica (crítica escrita o video-review simple "en el estilo" de la película), eso es porque sigo un guideline específico dado por la Cinemassacre's Monster Madness realizada por James Rolphe todos los años en Octubre, donde me he visto sujeto a ver una película de terror diaria, la que él diga. En esta ocasión, y para estos primeros días (antes de entrar de lleno en Octubre) no veré una película diaria, sino que postearé lo que se me venga a la mente, ya sea de las críticas que tengo en stand-by de películas de terror que vi hace tiempo o de lo que haya pillado últimamente en mi constante visionado al azar al que me veo sujeto día tras día.
Obviamente que si hay que escribir otro tipo de crítica o algo por el estilo, se posteará el mismo día... encima o debajo, quedará a criterio del nivel de las dos.
Para el día de hoy, y sólo para recordar viejos tiempos, he decidido empezar por la película de terror más vieja que aún no he visto, así que acá les dejo la crítica.

"The Penalty" (1920) es una de esas películas que tuvieron alguna vez el término "de terror" pero que dejaron de serlo hace mucho tiempo, no porque dejen de dar miedo (porque aún es posible tener algo de terror en algunas escenas), sino porque incluso la misma cinta es políticamente incorrecta al tratar de "bestia" a un hombre a quien le cortaron ambas piernas cuando niño y, supuestamente, ese visionado de una persona sin sus dos piernas era horroroso en un tiempo en el cual este tipo de personas eran generalmente retirados de la sociedad si es que no tenían una considerable cantidad de dinero o fama cuando les ocurren estas atrocidades. Aparte, ser interpretado por Lon Chaney le da a toda la performance una maldad y un terror que debe haber sido bastante poderoso en las mejores escenas de la película.
La cinta, dirigida por el experimentado Wallace Worsley (director de la ya criticada anteriormente "The Hunchback of Notre Dame" (1923) también con Lon Chaney), no es de las más conocidas del ciclo de terror de Lon Chaney en los años 20, tal vez por su falta de escenas icónicas o realmente memorables, pese a tener una de las actuaciones más fuertes de la carrera de este icónico actor del cine mudo. Creo que tampoco se hizo más conocida porque se hizo antes de que empezara su colaboración con Tod Browning, quien hizo las más famosas y exitosas películas con Chaney, lo cual es curioso considerando esta película y la característica de su personaje principal (amputado de ambas piernas) y los personajes que protagonizan "Freaks" (1932), posterior cinta de Browning, obra maestra que tiene a varios personajes de similares características al de "The Penalty" (1920).
Bueno, la historia es que Lon Chaney interpreta a este discapacitado, que se hace llamar Blizzard, que quiere apoderarse de todo el crimen de la ciudad, además de tener un plan para poder sacarle hasta el último centavo a la ciudad (algo complicado, que involucra sombreros y trabajadores extranjeros... por favor, divulguen esta película en algunos países y tal vez algunos tomen algunas ideas que terminen por destruír un par de ciudades), pero que además quiere vengarse del doctor que le cortó las piernas por una equivocación, a través de su hija, una fallada artista plástica que quiere hacer al menos una buena escultura y cree que una de Satanás le traerá suerte. Entonces Chaney se ofrece de modelo para hacer de Satanás (pareciéndose demasiado a Boris Karloff en "The Black Cat" (1934) ), con el fin de acercarse y obtener su venganza y sus piernas de vuelta.
Es obvio que Blizzard no sabe lo que es tener mucho en su plato, porque el que esté tratando de llevar a cabo dos planes es la razón para que se acerque más a fallar que a obtener un éxito rotundo en los mismos. Eso, aparte de ser un filme norteamericano de los años 20 nos impide ver (salvo en unos bastante ridículos trozos de imaginación) la tremenda invasión que nos tiene preparada y mucho menos una operación de cambio de piernas, lo cual le quita todo el sabor y todo el interés al filme, que se torna poco interesante a medida que avanza, sólo alcanzando cierto momentum cuando él es descubierto en el estudio de la hija del doctor que le cortó las piernas, de ahí en adelante es una gran continuidad de llamadas y amenazas al mejor estilo de los años 20, pero que termina de la peor forma posible.
Pese a todo eso, esta debe ser de las mejores performances actorales de Lon Chaney Sr. que he visto, así que esa es la gran fuerza de la película, además de pensar en todo el dolor y sufrimiento que tuvo que pasar Chaney para poder realizar su papel de manera realista. Yo recomiendo verla, apenas, sólo por Chaney, pues el resto puede no existir y todo sería mejor. Nunca tanto, pero igual creo que el horror presente acá ya no hace el efecto que uno quisiera.
7/10