jueves, 7 de junio de 2012

Cine Chileno del 2012 #5: El año del tigre (2011)

(Chile 2011 82m) Cine Arte Alameda

p Mariane Hartard, Andrea Carrasco, Juan Ignacio Carrera, Juan de Dios Larraín, Pablo Larraín, Gonzalo Maza d Sebastián Lelio g Gonzalo Maza f Miguel Ioan Littin ed Sebastián Lelio, Sebastián Sepúlveda m Cristóbal Carvajal

a Luis Dubó, Sergio Hernández, Viviana Herrera

Sin ser una de las primeras, y menos de las últimas, películas que transcurren y se desarrollan alrededor del terremoto del 2010 que ocurrió el 27 de Febrero en Chile, sin duda que esta era la más interesante por diversas razones, siendo una de las principales su curiosa forma de grabación y posterior realización. Estoy haciendo un juego llamado "adivinar cómo se hizo la película", así que si alguno de los que estuvieron involucrados en la cinta (busquen sus nombres arriba) lee esta crítica, lo cual es bastante improbable, pueden decirme si estoy en lo correcto o no. Es bastante inteligente, rápida y visionaria la decisión del director Sebastián Lelio de partir lo antes posible al sur de Chile para empezar a filmar al personaje de Luis Dubó explorando y viendo los pueblos destruídos y derrumbados, arrasados por el terremoto y el maremoto, antes de que empezara la limpieza y la reconstrucción (que hay que decir y exclamar a los cuatro vientos que AÚN NO ESTÁ COMPLETA) de esos mismos espacios, dando a todas esas escenas una especie de inmediatez y realismo que es imposible de replicar ni con el mayor de los presupuestos posibles. Y son justamente esas escenas las que son menos interesantes a lo largo de la película.
Quiero decir, no solamente esas, hay otras escenas que son claramente grabadas mucho (o quizás no tanto) después y que tampoco funcionan dentro de la trama de la cinta y que se sienten débiles teniendo elementos mucho más fuertes dentro de su historia viéndola como un film en su totalidad. Siguiendo con mi especulación, digo que se grabó ese deambular constante del personaje de Dubó, y luego se vino a Santiago, o donde sea que se produjo la cinta, y se buscó a Gonzalo Maza para que escribiera un guión que contuviera y explicara el comportamiento de Dubó en las escenas grabadas en el sur inmediatamente después del terremoto, sabiendo de alguna manera que no puede volver a tener escenas tremendamente importantes en ese contexto, pues, es imposible de replicar en una gran escala (siendo las escenas más emocionales, por eso mismo, la que tiene planos más cerrados, escondiendo la imposibilidad de la recreación de la destrucción).
Una vez completado el guión y dada una historia para comprender la cara y la caminata de Dubó en el sur de Chile, partieron nuevamente para grabar todas las otras escenas y así tener una película. Creo que las decisiones que tomaron fueron demasiado inteligentes, y una película así es una película tremendamente bien pensada y producida, pero lamentablemente es en el guión y en la cámara donde la película falla y se cae en varios momentos, así como en la idea y posición de las tomas grabadas en el momento after-terremoto, como ya dije. Bueno, la historia que creó Maza fue la de un convicto que escapa la noche del terremoto y va a buscar a su esposa y a su hija, sólo para encontrar a su casa arrasada tanto por el terremoto como el tsunami, que seguramente se llevó a su familia para siempre. Ahí comienza un periplo de un personaje bruto, desgarbado y que es muy singular a la vista, que podría llegar a ser interesante en contrapunto con el neorrealismo italiano, que justamente hablaba de personajes desgarbados que andaban y andaban sin rumbo en un paisaje derruido por la guerra, la pobreza o el desastre natural. Es clara la influencia en ese caso, pero que no pasa de ser una cita estilística que no llega a ser interesante por sí misma, o siquiera emotiva como sí lo eran los continuos paseos de los personajes italianos en los años 40 y 50.
Creo que las escenas que no funcionan, que se cuenta tanto los periplos (donde no se entrega información importante salvo "se traslada") como los elementos que trataron de realizar la metáfora del tigre y la salvación/liberación tampoco hacen una verdadera conexión pues resultan poco creíbles en un contexto naturalista que se está jugando o creyendo poseer con la enorme cantidad de escenas de realidad casi documental que se encuentran salpicadas en distintos momentos. Nadie en su sano juicio acaricia a un tigre o menos lo liberaría, y mucho menos haría la conexión ideológica de un preso que quiere su libertad con la de un tigre de circo encerrado en una jaula, privado de una supuesta libertad que se refiere simplemente a un contenimiento por violencia, como en el caso del preso, que podemos notar que fue encerrado por un crimen violento muy rápidamente gracias a su forma de hablar y de actuar tanto dentro como fuera de la cárcel. Aparte, no creo que un personaje con el nivel de conocimiento que nos da a conocer sea tan sabio como para poder realizar un nexo metafórico que lo lleva a realizar una acción que nadie en su vida realizaría (a menos que seas uno de esos imbéciles ambientalistas liberadores de animales peligrosos).
Porque sin lugar a duda que las partes más emocional y cinematográficamente impresionantes es cuando el personaje de Dubó se encuentra con otro personaje, específicamente hablo de toda una sección en la cual se encuentra con un campesino dueño de un fundo/chacra cuya casa se cayó en parte por culpa del terremoto. Toda esa sección es una performance actoral de Sergio Hernández que cabe dentro de lo que considero obra maestra. Es simplemente inolvidable: sus diálogos, sus pensamientos vocalizados, su actuación y movimientos la hacen la mejor actuación de la película y el punto más brillante de la misma. De verdad, si me mostraran esta escena, yo quisiera ver el resto de la película, pero el problema es que la película no está a ese nivel... aunque si hubieran nivelado para abajo seguramente no tendría que contarles nada sobre la película salvo que me quedé dormido (lo cual estuvo a punto de pasar, sorry).
Eso, las escenas más interesantes salvaron a una película que en su concepción sonaba como una gran obra, pero que fue ejecutada con cierto... descuido.
7/10