miércoles, 23 de julio de 2008

Ejercicio Estilístico ALA Frossard

Basado en un libro de André Frossard.


¿No tienes amigos con cámaras?

"Don't you have friends with cameras?"
Sí, pero... ¿Cuáles son los amigos dispuestos a prestar una cámara para un propósito ulterior que no implique la ganancia de dinero?
Pocos. Y es la verdad, generalmente todos buscamos alguna clase de beneficio. Estos beneficios pueden ir desde el imberbe concepto de dinero hasta uno mayor como el de ver a tu amigo que toda su vida ha querido ser cineasta cumplir su sueño.
Claro que aquí entramos en una materia que es complicada, como es la amistad. Una cosa que ojalá durara para siempre, pero pocas veces se da. Recuerdo un amigo que tuve en el Colegio Elvira Errázuriz, se llamaba Alfredo y era peruano, una vez me lo encontré en el metro, todavía iba en ese colegio, cuando yo iba en el Instituto Nacional. No fue lo mismo. Anteayer me volví a encontrar con mis amigos del colegio, sólo por ellos sería capaz de acostarme a las cinco de la mañana, espero que eso dure.
Justamente, son esos amigos los que sí me prestarían una cámara y de hecho lo harán, la burocracia PUC me impide pedir una, a menos que lo justifique para un propósito ulterior que, quizás en un principio no implique dinero, pero en un futuro...
¿Actuar o no actuar?
“Como elenco haremos "Lo crudo, lo cocido y lo podrido" de Marco Antonio de la Parra. Espero que puedas ir el lunes para conversar sobre la obra y darte tu personaje que ya definió Iván...Además, si tienes una propuesta de obra para el elenco también se acepta ya que este proyecto es algo que Iván tiene pensado de años anteriores y necesitamos hacer algo nuevoespero verte el lunes y si de la universidad puedes llevar el libreto seria fantásticoÉxito.”
Podría ir, pero está el Ágape.
Aquí entramos a discutir las prioridades, el ágape me tiene (de verdad) sin cuidado, pues yo no bebo (si ese llegaría a ser un interés para alguien) ni tengo un siete, como para leerlo. Recuerdo los ensayos leídos la vez pasada y el único que de verdad salvaba era el de compartir, el de Lucy no fue más que un innecesario ejercicio estilístico que te dejaba con gusto a poco y sin nada de misterio.
Pero, viéndolo desde otro punto de vista, la reunión es a las tres de la tarde. Lo único que espero es que pueda ir sin atrasarme: “Lo crudo, lo cocido y lo podrido” es, sin duda, una de las obras más graciosas y políticas que he visto. Espero que me toque el papel del mesero... o de Estanislao Ossa Moya.
Por eso último, me saqué un 5... jeje...