martes, 7 de septiembre de 2010

Una noche de Vampiros y Zombies

Mi noche como un Toreador, por Jaime Grijalba
Mi hermano estaciona el auto, mientras yo apago y saco la radio. Está bastante iluminada la calle y el estacionamiento para ser medianoche, pero después de todo, tiene que estarlo, pero igual no sabemos cuánta gente va a venir. Salimos del auto y caminamos en dirección a la Facultad de Ing(j)eniería de la Universidad de Chile, más conocida como Beauchef, pero en esta noche como Ñoñef.
Hace frío y yo lo expreso con mis típicos tics y movimientos: caminar rápido, lanzar bufidos agudos, lanzar vapor por la boca, lanzar silbidos ahogados, tiritar mis brazos y cuerpo, etcétera. La entrada a la facultad está rodeada por un patio que a su vez está rodeado por puertas enrejadas, que al parecer están todas cerradas. Pero al acercarnos un poco más vemos a alguien asomado, un joven de pelo largo negro y con un polerón estampado con alguna banda que no conozco. Nos deja pasar, pero inmediatamente nos pregunta si somos masters... por alguna razón nos miramos con mi hermano y decimos No al unísono.
Subimos las escaleras rápido que nos lleva adentro de la facultad, mi hermano quiere seguir hacia adentro, pero lo detengo de inmediato, pues no vio el cartel hecho con una hoja de papel y plumón negro que tiene dibujado una flecha que apunta a la derecha. Doblamos y pasamos por una puerta abierta a una estancia iluminada. Ahí un pendón anuncia que el evento es organizado por el Cri, Club de Rol de Injeniería, y que el evento es el Concilio Nocturno IX.
Hay un mesón que tiene a dos personas sentadas detrás, encima hay carteles con frases como "Donación de Cerebros acá". Pagamos $1000 cada uno y nos dan nuestras entradas, nos hacen pasar por otra puerta que está abierta. Bloqueando nuestra pasada hay tres mesas con personas, otro cartel anuncia "Déjenos ver sus órganos pertenencias". Una de las personas que se encuentra detrás de las mesas se para al vernos, tiene el pelo largo y castaño, así como un cartel escrito con una larga frase en inglés que no alcanzo a leer antes que nos pregunte si llevamos algo de alcohol, armas cortopunzantes o de fuego, negamos con la cabeza, se ríen y nos dicen que pasemos por el lado.
El hall en el cual acabamos de entrar era sobrio, pero no por eso dejaba de ser impresionante. El techo era alto y las columnas con un toque antiguo increíble que le daba una atmósfera especial al evento que se desarrollaba entre sus paredes: luchas, magia, dados rodando, ataques, conversaciones, infiltraciones, traiciones, hordas sangrientas, invocaciones... todo lo que a uno se le ocurra podría estar ocurriendo en las mentes de los masters y los jugadores que se ven enfrascados en estas partidas de rol de diversos tipos.
Alrededor de nosotros conversaban distintas personas entre ellas, todos adultos y, por alguna razón, muchas mujeres. Por alguna razón atribuible a mi inexperiencia en las lides del Rol, pensé que esta actividad No atraía a las mujeres, menos a mujeres que estuvieran dispuestas a disfrazarse, menos a mujeres que estuvieran dispuestas a disfrazarse de las plantas de Plants vs. Zombies, menos a mujeres que estuvieran dispuestas a disfrazarse de maids típicas de manga japonés... pero me desvío del tema.
Nos acercamos a la mesa que dice "Inscripciones" y yo miro extasiado la pizarra mientras tomo el libro que había traído, "El Verdugo Eléctrico" de H.P. Lovecraft, que hay una partida disponible de "La Llamada de Cthuluh". Cuando es nuestro turno de inscribirnos (dejando a nuestro lado a las chicas vestidas de las plantas de "Plants vs. Zombies"), veo que borran la pizarra donde estaba la partida de Cthuluh. Pregunto de inmediato qué pasó, por qué lo borran, uno de los tipos que está delante de la pizarra con los otras partidas por empezar dice que esa mesa se ha llenado.
Fuck! es lo único que se viene a mi mente. Me alejo y empiezo a caminar hacia las salas, dentro de las cuales puedo ver a personas que ya están jugando felices, con sus hojas de personaje llenas, escuchando embelesados a los masters que cuentan las aventuras que han vivido y revivido en sus sueños y que han esperado hasta hoy para poder liberar. Mi hermano me sigue y me dice que juguemos algo, que ya hemos pagado. Le digo que quiero ir al baño.
El baño de hombres está completamente oscuro, no se ve absolutamente nada. Mi hermano me dice que en el segundo piso hay otro baño, que seguro que ese estaba iluminado. Caminamos hacia las escaleras en espiral y las empezamos a subir. No hay luz acá tampoco, la escasa visibilidad hace del camino toda una proeza heróica, como las que queríamos llevar a cabo, pero no podíamos porque no sabíamos jugar otro juego que "Cthuluh".
Entramos al baño, hice lo que tenía que hacer y salí. Miré hacia abajo por la entrada que daba al hall donde habíamos entrado, la pizarra seguía tal como antes. Detrás mío había dos salas más donde se desarrollaban partidas emocionantes y llenas de luchas, monstruos y magia, cosas inaccesibles para nosotros si es que no se sabe jugar el rol específico que ellos están jugando. Mi hermano salió del baño y se puso a mi lado, me dijo que bajáramos a ver qué onda, buscar o simplemente esperar a que aparezca otro master.
Bajamos nuevamente por la oscura escalera de caracol, llegando al hall, donde vimos a más personas, distintas, y un par disfrazado de zombies. Mi hermano avanzaba hacia la pizarra mientras a mi me atrajo una sala multimedia que tenía las luces prendidas, llegué a pensar que si mostraban películas eso podía hacer mientras esperabamos que llegara una nueva partida. Pero no alcancé ni a asomarme, mi hermano vino desde atrás y me dijo que había un juego disponible, para cualquier tipo de jugador, de "Vampiro".
No era extraño a ese juego de rol, había leído algunas campañas en internet hace mucho tiempo, cuando de verdad estaba obsesionado con jugar algo pero no sabía jugar ninguno. No tenía ideas específicas sobre cómo se jugaba, pero sabía que era con dados, lo cual es agradable. Los problemas eran seguramente las clases de vampiros o si se podía jugar con otra cosa que no fueran vampiros. He ahí mi ignorancia con todo su esplendor.
Nos acercamos a la pizarra y pedimos entrar al juego, nos pidieron las entradas, en las cuales escribieron el nombre de la sala y la mesa donde se iba a realizar el juego. La sala era la 25-S, en el segundo piso del cual acabamos de bajar, y la mesa la F. Con cierto ánimo encontrado de algún lugar dentro de mi timidez ante la posibilidad de jugar un juego de rol con personas que no conocía (algo que nunca había hecho).
El juego empezaba a las 11:50 y quedaban al menos unos 15 minutos. Subimos las escaleras en espiral, mientras un hombre de más de 30 años vestido de negro y bastante corpulento, nos comentaba acerca de lo oscuro que estaba, de la posibilidad de que apareciera un zombie y una que otra cosa. Típico friki... aunque no tengo por qué reclamar, también lo soy, todos lo somos de alguna manera.
Llegamos arriba y esperamos a que dieran la hora. Miramos dentro de nuestra sala y vimos nuestra mesa completamente vacía, así que lo único que nos quedaba era esperar a que la gente llegara y empezara a la hora, si era así, la posibilidad de encontrar una partida de Cthuluh después era exponencial.
Dan las 23:50, nos damos vuelta y nos dirigimos hacia la sala 25-S. A lo lejos puedo ver que la mesa F está vacía, me detengo en la entrada y veo a las otras personas jugar mientras mi hermano avanza hacia la mesa. No me gusta esperar, pero inmediatamente mi hermano me dice que venga, está en una mesa, la H, junto a una mujer de cabello castaño y con algunos libros sobre la mesa, parece sonreir, pero no estoy muy seguro. También sentandose en la mesa está el tipo que nos había hablado en la escalera, ahora veo que usa una espesa barba. Cuando me acerco la master, la mujer del pelo castaño, me dice que me siente, lo hago al lado de mi hermano.
Ella pregunta a mí y a mi hermano si hemos jugado antes "Vampiro", nuevamente nos miramos por alguna razón y respondemos que no. Ella como que suspira para sus adentros y luego inquiere si hemos jugado alguna vez en nuestra vida rol, a lo cual yo respondo sí muy rápidamente, mientras mi hermano lo asegura luego de mirarme un segundo. El tipo que se sienta al otro lado de la mesa nos mira riéndose para sí mientras la master nos asegura que "Vampiro" es "rol for dummies", mi hermano parece relajarse un poco mientras la master nos pasa nuestras hojas de personaje vacías.
Claro que había jugado rol antes, es decir, mi hermano fue mi master cuando jugamos "La Llamada de Cthuluh", me leí buena parte del manual (que quería releer antes de venir, pero no pude encontrar) y en el Instituto Nacional tuve la oportunidad de jugar roles extensos, claro que no me acuerdo de sus nombres, aparte de ser bastante genéricos (creo que uno fue "Final Fantasy", pero no me acuerdo). Sobre mi hermano tengo pocas memorias sobre él jugando rol, tal vez lo haya hecho en el Instituto, pero lo recuerdo mas bien como un master... tal vez inexperto, pero el único en el cual podía confiar. Los masters son criaturas inaccesibles, pervertidas y demoníacas, es bueno tener uno en la familia, a uno le da cercanía al juego y ganas de jugar con otra gente.
La master empieza a explicar rápidamente las clases de vampiros con las cuales se puede jugar (salvo una que no le gusta y otra que le dió lata explicar, pues "nadie juega con ellos"), las cuales no explicaré acá, pues se puede leer eso en otras partes. Sin embargo, apenas los nombró, me sentí atraído por la rama de los Toreadores (nombre en español e inglés), que son o fueron artistas cuando humanos, y ahora se sienten obsesionados con el arte y la belleza, son los más humanos de los vampiros y tienden a vivir vidas lo más cercano posibles a la humana, incluso llegando a enamorarse de alguna humana incauta.
Cuando preguntó qué clase me interesaba, no dudé en decir "Toreador" de inmediato, me miró un segundo y luego miró a mi hermano para preguntarle su facción. En el intertanto llegaron dos jugadores más, una mujer con el pelo rubio rojizo y que usaba lentes, y un tipo con el pelo oscuro y muy corto, que también usaba lentes, pero que conocía a la master (de hecho, cada cierto tiempo, la gente se saludaba entre ellas entre las mesas, lo cual es bastante agradable, da una especie de concordia a todo el concilio). A última hora llegó un hombre de cabello negro y tez oscura, que también usaba lentes, y que llegó a "pechar mesa", pues no había nada más disponible. Eramos una multitud ya formada y estábamos decidiendo nuestras clases, habilidades y puntos a distribuir en las habilidades base (todo esto después de la advertencia del master de que "mientras más puntos mejor, no los distribuyan aleatoriamente en muchos con poco").
Mientras todos distribuimos nuestros puntos, nos dicen nuestras habilidades, anotamos distintas cosas en nuestras pequeñas fichas de personaje, hablábamos entre todos sobre distintas cosas, principalmente mediadas. Comics, películas, series, novelas, cuentos, autores, dibujantes, teleseries, la posibilidad de la invasión zombie... todos temas de los cuales puedo conversar libre y fácilmente, siento que el conocimiento me fluye y las palabras se deslizan fáciles por mi lengua cuando puedo hablar sobre temas que me alegran y me resultan simples de razonar. Puede resultar muy freak, pero me sentí bien. Uno de ellos vendía un libro de arte de la película "Cómo Entrenar a tu Dragón", pues su hermano se había equivocado con la orden Amazon y había pedido dos. Qué decir que se veía increíble.
Luego de que revisara nuestras hojas y preguntara los nombres de nuestros personajes, la master va preguntándonos a todos cuál es la historia/biografía de nuestro personaje y por qué estaban en Chile. Escuchaba las elaboradas historias creadas por los expertos que me rodeaban mientras yo simplemente tenía una cosa muy simple: mi nombre era William y era un director estadounidense muy famoso cuando estaba vivo, hasta que me convirtieron en vampiro, ahora sigo creando para cine como productor y director, encontrándome ahora filmando en Chile. Hasta mi hermano creó una historia más elaborada, que incluía revoluciones francesas y decapitaciones.
Antes de que empezáramos a jugar, entró a la sala donde estaba nuestra mesa y pidió silencio. Cuando sólo quedaban algunos murmullos, empezó a hablar, diciendo que no se permitía comer ni beber (un par de personas quitaron sus bebidas de la mesa) y que posiblemente iban a cortar la luz de un momento a otro y que iba a volver, pero para que la gente no se alarmara, estaba avisando. Se fue y su presagio no fue cumplido durante el tiempo en el que estuve dentro.
La master me mira un instante y empieza a hablar, dice que el juego va a empezar y va a empezar conmigo. No sé qué cara habré puesto, porque ella sonrió antes de seguir, explicó que yo estaba en Santiago, cerca del Apumanque, donde yo sabía que se encontraba una mansión increíble en la cual yo "tenís que filmar, estás obsesionado con ella", pero me explica que está rodeada por guardias con metralleta, humanos al parecer. Luego empieza a explicar uno a uno la situación en que se encuentran al llegar o estar en Santiago, dependiendo de su biografía.
Finalmente vuelve a mi. Me dice que estoy al lado del edificio con los guardias y toda la cosa. Me pregunta qué quiero hacer, le digo que quiero saber quién es el dueño de la casa, a lo cual me pregunta cómo es que quiero averiguarlo. Miro un segundo a mi alrededor y murmullo un "eh" a mis adentros, finalmente digo "internet". La master dice que saco mi iphone y empiezo a investigar, ella dice que leo que la casa fue de tortura durante la dictadura de Pinochet y que ha tenido múltiples dueños hasta hoy y que creen que se encuentra embrujada...
...la master me da 3 puntos de experiencia a mi y a mi hermano y se para de su silla, todos hacemos lo mismo casi al unísono, nos decimos adiós con las manos y con mi hermano bajamos las escaleras en espiral, en total oscuridad, son las 4:30 am y hemos estado jugando desde al menos la medianoche.
No creo que sea necesario contarles ahora cómo fue el juego, eso tal vez lo deje para un cuento, sólo les quería mostrar cómo me sentí esa noche/madrugada en la cual jugué por primera vez Rol en serio.