domingo, 1 de abril de 2012

The Prowler (1981)


Por ya tercer año consecutivo he decidido participar de la excelente y siempre diversa "White Elephant Blogathon" dirigida por Paul C. del sitio "Silly Hats Only", donde muchas personas se inscriben y esas entregan el título de una película que quieren que alguien más vea y critique. Este año la película que envié entró en algunos problemas, pero ojalá salga bien. A mí, personalmente, me tocó un slasher de principio de los 80, cuando el género empezaba a tomar una forma definida... y aburrida.


Esto es porque 1981 es un año importantísimo para este subgénero del terror, sobre todo porque viene a significar el principio de lo que se convertiría en una suerte de nueva explotación, la de las películas con un asesino que mata en serie a una serie de personajes bajo distintas y creativas formas, con la finalidad de divertir al público con estas muertes y al mismo tiempo con la posibilidad que tienen estas benditas víctimas de poder sobrevivir a las garras de tan temible asesino. Digo, los 70 tuvieron enormes oportunidades y géneros/elementos de los cuales hacer explotación: sexo, violencia, nazis, y una infinita, enorme e inconmesurable cantidad más. Los 80 no podían quedarse atrás, y mientras yo soy un fanático de este género,. debo admitir que muchas veces nos hemos quedado en la nada, y los slashers no muchas veces funcionan (siendo los únicos ejercicios estilísticos de repetición realmente valorables la serie Viernes 13), y cuando trataban de tener algo distinto, un elemento innovador que los llevaría más allá, fallaban por la mediocridad de ese nuevo concepto.
Cuando digo que 1981 es un año importante, es porque es el año donde aparecen varias películas que definirían de alguna manera lo que aún nos esperaba por delante. Primero, tenemos las primeras secuelas de los dos slashers seminales que iniciaron (no específicamente lo iniciaron, pero le dieron una forma) los años 80 y seguramente impulsaron a que salieran estas seguidillas de cintas, hablo de las importantísimas "Halloween" (1978) y "Friday the 13th" (1980), con sus respectivas secuelas "Halloween II" (1981) y "Friday the 13th Part 2" (1981), ambas con cierto valor y algo que decir acerca de sus originales, dando algo de esperanza a los ejercicios de estilo y repetición que vendrían con los años y acumularían entre ambas franquicias más de quince películas, entre secuelas, remakes y secuelas de remakes. Ese mismo año se estrenó la que sea la película de terror más influyente de la historia del cine, "The Evil Dead" (1981), que cuenta con una visionaria, hipnótica y vomitiva estructura y trama que depreda a cualquier slasher (al estar filmada a finales de los 70) además de incorporar una enorme cantidad de objetos, personajes, tomas de cámara, efectos especiales que luego serían tomados y vomitados a nuestros rostros como la novedad del año.
En 1981 también se estrenarían dos películas completamente distintas en su tono y ejecución. Primero tenemos la casi obra maestra italiana de Lucio Fulci "E tu vivrai nel terrore - L'aldilà" (1981), que combina ciertos elementos del slasher (seguramente trasladados desde el giallo italiano, pero ahora en una locación norteamericana) y de la cinta de zombies, junto con cierto arte que vuelve la película una experiencia estética, de estas tendremos pocas durante esta década, siendo esta seguramente la más impresionante visualmente (después de las cintas de la serie de Evil Dead). Y luego tenemos la cinta que nos convoca, "The Prowler" (1981), que vendría a ser un símbolo, un síntoma, un signo, una señal de lo que se nos vendría encima, porque contamos aquí con nuestro clásico slasher que se vuelve mediocre a causa de una trama completamente aburrida, un elemento de supuesto interés que le daría cierto valor, pero que falla completamente al no tener relevancia en el resultado final, un producto olvidable que sería lo que caracterizaría a una gran mayoría de las cintas slasher durante los años 80.
Y es que de verdad me encontraba en una encrucijada de enormes proporciones cuando terminé de ver esta película, de verdad no había nada de lo cual se podía llegar a hablar y que fuera interesante y relevante para esta tribuna que me da la blogathon del Elefante Blanco (y que generalmente me ha entregado la oportunidad de hablar sobre cintas que no vería de otra manera y que me han dado satisfacción de escritor). La verdad es que "The Prowler" (1981) viene a ser el ejemplo perfecto de una película con mucho valor técnico, pues está bien hecha, se ve bien, tiene cierto buen arte, ciertas buenas actuaciones, excelentes efectos especiales, pero en una trama que se vuelve aburrida, repetitiva y sin mucho sentido cuando finalmente se revela quién es el verdadero asesino de toda la cosa (ni siquiera sé quién es el asesino, así de poco fue el impacto que tuvo). Pero el problema es que la idea que pone en juego para hacer del slasher importante, que obviamente nace como híbrido de Michael Myers y la madre de Jason Vorhees, es interesantísima, pero es desaprovechada rápidamente para irnos a las muertes.
La historia nos trata de vender una suerte de prólogo que ocurre en 1945, justo después del fin de la Segunda Guerra Mundial, donde la mujer de un soldado es asesinado por un tipo vestido de soldado. Ahora, supuestamente ese mismo soldado ha vuelto, pues está dejando la misma marca en sus asesinatos a mujeres, una rosa roja. ¿Qué tiene de interesante eso? Pues lo del valor americano, los soldados, los héroes y que un asesino esté vinculado a eso, pero todo eso la película lo desecha y se va directo por los asesinatos en una fiesta de graduación (qué originalidad, dios mío).
La película aburre y es olvidable, sólo los efectos especiales hacen que esto no sea completamente desechable, pero no vuelve más que un producto mediocre todo lo que nos esforzamos en ver un slasher que queremos que sea entretenido.
6/10