lunes, 31 de mayo de 2010

Los 80 de Eastwood

Uno de los directores más prolíficos del cine contemporáneo es este norteamericano que hoy cumple 80 años, tanto sus trabajos como actor desde los años 50 hasta sus esfuerzos directoriales desde los 70 han sido objeto de las críticas más preciadas del medio. Ha mantenido una calidad enorme en cada una de las áreas en las que se ha visto envuelto, ya sea desde cantante hasta compositor de sus propias películas. Él sigue siendo el autor americano fundamental a la hora de ver la historia del país y de los hombres (y mujeres) que lo conforman, pasando por los mundos del Western y el Oeste, las calles de Los Angeles y el trabajo de los policías, los soldados que luchan lejos de sus casas, personas que han perdido algo muy preciado para ellos y que quieren volver a tener, ya sea el amor o un hijo; él ha sabido retratar de manera perfecta todas esas facetas del ser humano así como del americano (aunque no está restringido a ellos, como se ha podido ver últimamente). Hoy 31 de Mayo, mi intención es darle una pasada cronológica a las películas que he visto de Clint Eastwood, dando links, videos, imágenes y escritos para poder reflexionar acerca de la extensa carrera de este hombre que aún sigue trabajando, pero no sólo como director, sino también como actor, productor, escritor, compositor, cantante, etcétera.
Esta entrada se irá publicando todos los años el 31 de Mayo mostrando mi avance en el visionado de su trabajo, tanto en reevaluaciones de las mismas y otros links, repitiendo todo lo que he avanzado en los años anteriores, dejando claro qué he modificado.
Sin más les dejo con Clint, el Grande:

The Outlaw Josey Wales (El Fuera de la Ley, 1976, director, actor)
Clint Eastwood es un rupturista, en todo sentido, y eso se puede ver tanto en su vida como en su obra, tanto de director como de actor. Su vida siempre ha estado dividida en términos personales, ya sea por sus creencias políticas (bastante confusas a veces), como filosóficas, relacionadas principalmente por su tumultuosa vida personal. Él es lo más opuesto que puede ser a los personajes que interpreta en el cine: se trata de un hombre que escapó de la guerra, que ha vivido múltiples romances paralelos, completamente abierto a las otras culturas y uno de los hombres más dulces que existen si lo llegas a conocer bien (o eso es lo que dicen); por eso es que encuentro que los papeles que realice sean tan rupturistas, sobre todo si pensamos en que él es un liberal, pero interpreta al fascismo más recalcitrante en sus personajes, ya sea a través de la imagen del racista o del "vigilante".
Realiza toda clase de rupturas como director, pues el ritmo con el cual realiza sus filmes es casi vertiginoso para uno que ya está establecido en Hollywood, lanzando una o más películas al año, cosa que a muchos publicistas y a programadores de cartelera no les alegra, teniendo que lanzar las películas bastante alejadas la una de la otra, no siendo ese el estilo Eastwood de hacer las cosas. También es bastante raro que a un director se le premie tanto tan seguido, como ocurrió los años en que lanzó Million Dollar Baby y Mystic River, ambas siendo muy laureadas, como siempre son las películas de Eastwood, pero a la vez muy premiadas por la academia, cosa que rara vez pasa tan seguido.
Pero si de verdad se quiere encontrar una ruptura en sus películas, no hay que mirar más allá de Josey Wales, un western hecho en una época donde los westerns ya no eran importantes, un western con un Clint Eastwood que ya había empezado su carrera como director. Una historia interesante por la cantidad de quiebres que produce con respecto a lo establecido por la industria hollywoodense, empezando por un género que no es rentable en su época, como ya se ha dicho. Pero esta ruptura no se queda solamente en el ámbito del género, o incluso en la trama de la misma, de lo cual se hablará más adelante, sino que tiene que ver con algo que remeció los estatutos mismos con los que funcionaba la industria.
En un principio, la película iba a ser dirigida por Philip Kaufman, director de "La Invasión de los Ultracuerpos" en su versión de 1976 (se puede decir que dirigió esa película en vez de esta), incluso había escrito el guión de la misma, pero de un día a otro se fue del set y nunca más volvió. La producción, independiente en parte, no sabía qué hacer, tenían todos los actores, lso técnicos, decorados, listo para empezar, pero no tenían director. Como ya he dicho, en ese tiempo ya Eastwood había incursionado en la dirección, gracias a los consejos y enseñanzas de Sergio Leone. Tenía un par de buenas películas que lo avalaban como director, así que esta película se le traspasó a él, pese a que ya estaba contratado para actuar en ella. Fue tan grande el shock que produjo esto, que se creó la llamada "ley Eastwood", que dice que cuando un director no puede cumplir su tarea una vez iniciada la producción, ningún miembro de la misma puede tomar su lugar, sin importar cuál. Eso sí que fue un remezón para Hollywood, además que la película salió bastante bien pese a las críticas y todo.
Pero si volvemos a la trama, podemos encontrar elementos que de verdad rompen las estructuras establecidas por el género, partiendo por la no localización del héroe, siendo este un hombre que se ha dedicado a luchar y vagabundear desde que su familia fue asesinada, por lo que no tenemos un "pueblo" establecido como ocurre en la mayoría de los westerns estadounidenses, es solamente hacia el final que el "héroe" se establece en un lugar, pero se puede sospechar que no será permanente.
El otro punto que difiere es el de la identificación con el héroe, pues este desde el principio se identifica con los confederados durante la Guerra de Secesión, quienes fueron los que iniciaron la guerra al independizarse y finalmente perdieron la guerra. En fin, pese a ser todos estadounidenses, la película quiere identificarse (o tal vez no) con una figura que históricamente y audiovisualmente ha sido odiada, por haber iniciado la guerra y después por haberla perdido. Además, el personaje durante toda la película arranca de las fuerzas gubernamentales del nuevo Estados Unidos que ha ganado la guerra y que quiere enviarlo a la cárcel por haber pertenecido a una cuadrilla sureña que atacaba a la gente y soldados del norte. Sin embargo, nosotros terminamos apoyándolo, una proeza magnífica que le valió críticas positivas y la recaudación suficiente para poder hacer una secuela que no tiene nada que ver con esta película.
Un comentario sobre una escena antes de terminar. Hacia el final de la película, Josey Wales, interpretado de manera magnífica por un Clint Eastwood con una actitud de "no querer más guerra", logra obtener un terreno que comparte con una serie de estereotipos sureños, formando así un paraíso terrenal en el que hacen sus propias reglas. Josey Wales encuentra posibilidades en ese lugar creado para su satisfacción, puede volver a amar, formar una familia, etcétera. Es como lo que hicieron los hombres del sur al independizarse, quisieron aislarse del resto de Estados Unidos y formar su propia vida, con sus reglas, querían vivir en paz con su propio estilo de vida. El filme logra de alguna forma "subsanar" las decisiones que alguna vez tomaron los líderes de esos pueblos, pero no los hace menos terribles, los hace comprensibles dentro de su propio mundo.

Kevin B. Lee recopila críticas, miradas y varios documentos sobre esta película y sobre la obra de Clint Eastwood en un post de su blog Shooting Down Pictures.
The Firearm Blog muestra una serie de fotos de las pistolas ocupadas en la película, ahora en muestra por la NRA.
En The Clint Eastwood Archive, tienen una entrada para esta película, con fotos diversas y uno que otro video.
A continuación la canción de inicio de la película, disponible en Youtube:

Kevin B. Lee también realizó un ensayo en video sobre esta película, con motivo de su aparición en su blog, disponible en Youtube:

El trailer para cines está disponible en Youtube:


Unforgiven (Sin Perdón, 1992, director, actor, productor)
No soy un fanático de los westerns. Mi papá sí lo es, él ha visto muchos westerns, ya sea en la tele o en el cinerama, me acuerdo de sus historias de cuando fue a ver "Cómo se ganó el Oeste", "El bueno, el malo y el feo", "Mi nombre es Trinity" o "Hang 'em High". Sin duda que Clint Eastwood forma parte de su canon fílmico, aparte de la que sea su película favorita, pero es una parte importante de lo que él considera un héroe o un pistolero o un western tradicional. Tal vez es mi poca familiaridad con el género y el prototipo de héroe Eastwoodiano que "Sin Perdón" fue una película con la cual no me conecté.
Es claro que la película rompe con los cánones del western de manera mucho más fuerte que en "El Fuera de la Ley", que simplemente nos hace preocupar por un personaje del cual realmente tendríamos que odiar hasta sus entrañas. Esta película rompe con la figura misma del héroe, mostrándolo como un ser ya viejo y que no puede más, un hombre que ha dejado de lado la matanza para dedicarse a sus hijos y familia, un hombre con nombre, a diferencia del personaje interpretado por el mismo Eastwood en las películas de Sergio Leone.
Pero cuando este personaje sale de su retiro, dejando de lado a sus hijos bajo la tentación del dinero fácil, se ve que los héroes del western no son como los pintan, menos aún cuando están viejos. La verdadera sangre del pistolero es de un hombre que no discrimina, no importa a quién tenga que matar y no importa las características de esa persona, simplemente tiene que matar, y no es algo bonito con lo que se tiene que vivir. Se destruye la imagen del pistolero honorífico que busca hacer respetar el honor de quienes lo contratan por el de un ser que tiene que sufrir por cada muerte que provoca, ya no es como el personaje de un videojuego que mata y mata sin remordimiento.
Está el personaje de Kid que es quien vendría a representar la imagen del pistolero joven, que tiene cierta experiencia y que quiere hacerse de un nombre, pero que realmente es un cobarde y que puede llegar a prometer no volver a matar nunca más si es necesario, con el fin de poder sacar esa culpa de su cabeza, lo cual no logrará. Es en el personaje de Munny (Eastwood) donde vemos a un pistolero que ha querido hacer lo mismo, escapar de las muertes que ha provocado, pero que siente su sangre hervir y que tiene la necesidad de matar a toda persona que se cruza en su camino, a fin de demostrar que por lo que él lucha es "lo justo".
Tal vez sea eso lo que me haya molestado, no lo sé. Tal vez de un tiempo a esta parte tenga que cambiar esta entrada sobre sus películas cuando haya visto los westerns necesarios para poder entender cuál es la mentalidad del héroe Eastwood y del héroe western en general. Hasta entonces, no tengo mucho más que decir.

El sitio International Psychoanalisis tiene un artículo que usa la película como ejemplo de los casos de identificación con la muerte.
El guión completo de la película, disponible para leer aquí.
En el Clint Eastwood Archive tienen una página dedicada a esta película, con fotos y otros links.
El crítico de cine más famoso de Estados Unidos, Roger Ebert, tiene a esta película como una de sus Great Movies.
Trailer de la película para cines en HD, disponible en youtube: