jueves, 9 de diciembre de 2010

Unstoppable (2010)

Esta es la crítica a una de las películas que más esperaba del 2010 según las dos listas que hice a inicios de año, esta apareció en su primera encarnación para luego desaparecer en la segunda al haber otras películas que esperaba más.

Impasible, por Jaime Grijalba.
Antes de todo lo que pueda y tenga que decir sobre esta película, debo aclarar que el director de la misma, Tony Scott, es un auteur y no hay nadie que me pueda convencer de lo contrario. Ahora bien, el ser un auteur no implica solamente el tener un estilo determinado, temas comunes, que pueden ser rastreados en toda su filmografía, sino que también conlleva un reconocimiento crítico y que sea considerado un buen director. Desde mi perspectiva, Tony Scott es un auteur pues es un buen director que ha logrado escribir, producir y dirigir algunas buenas películas en lo que lleva de carrera, así que en eso estamos cubiertos.
Es que de verdad dudo de cualquier persona que dude de las capacidades y el estilo del hermano supuestamente menos talentoso de Ridley Scott, hay una saturación de colores simple (dándole a toda la película un tono primario o secundario), la acción es constante, la edición dinámica, no hay un solo momento en que la trama parezca descansar, y todo esto es hecho de la mejor manera, lo cual implica un conocimiento cabal de la técnica por parte del director y de sus asociados. También siempre se caracteriza por realizar películas que tratan de atraer a un público amplio, blockbusters, cargados de acción y estrellas que la gente quiere ver arriesgándose.
Creo realmente que Ridley Scott es el único cineasta mainstream hollywoodense que le está dando al público cine más cercano al experimental que al tradicional. Son esas técnicas mareantes y confusas que saldrían mal en la mayoría de las ocasiones, pero aquí son realizadas de la mejor forma posible, con la mejor tecnología y casi siempre con un gran éxito de público. No creo que haya otro cineasta que se arriesgue con los tonos anaranjados de "Man on Fire" (2004), lo audaz y premonitoria de la trama de "Enemy of the State" (1998) o la francamente mareante, experimental y finalmente espléndida experiencia que es "Domino" (2005), y estas tres películas, en distinto grado, un éxito.
Pero no siempre todo lo que hace Tony Scott es bueno, tenemos el caso de "Deja Vu" (2006), que tiene algunos de los elementos del estilo del director, pero no todos y se ven en gran manera disminuidos, casi aletargados, tímidos, como si realmente no se quisieran mostrar. Eso le quita mucho interés a una película que quiere ser una nueva fábula de ciencia ficción, pero que termina cayendo en clichés de acción como la lucha en el estacionamiento entre los autos y actuaciones melodramáticas, acciones sin sentido y con poco interés visual. El giro hacia la ciencia ficción fue hecho demasiado tarde como para resultar creíble, y eso que me encantan este tipo de películas.
Entonces tenemos que cuando el estilo de Tony Scott se ve disminuido en pos de contar una historia más "interesante" o algo que tenga que reinvindicar el hecho de que su última película haya fallado, vemos que sus películas se tornan poco interesante, pues cae en el cliché y en los elementos comunes para llegar más fácil y rápidamente a su audiencia. Es entonces donde Tony Scott se vuelve alguien poco atractivo, alguien que realmente no vale la pena estudiar o ver, pues sacrifica su visión artística, una que le ha otorgado éxitos, pero que a veces se ha tornado excesivo (y es entonces cuando se vuelve más interesante, pero a la vez falla con el público, teniendo que bajar su nivel).
Lamento decir que "Unstoppable" corresponde a ese segundo grupo de películas menos interesantes de Tony Scott. La historia del tren que no puede detenerse y que puede descarrilarse en cualquier momento dejando la crema en los alrededores de una poblada ciudadela cae en demasiados clichés y no tienen nada de lo bueno de Scott en ella, salvo por Denzel Washington que realmente no tiene nada de destacable, menos Chris Pine, el único actor medianamente bueno es Lew Temple, que realiza un papel secundario que sobresale.
Han habido reacciones críticas curiosas y las que recibe este filme. Están los positivos y los negativos, y ambas perspectivas en general están equivocadas bajo sus propios cánones. Los psoitivos encuentran que hay 'honestidad' y es una de las mejores películas en un año bastante débil, y aunque concuerdo con eso último, puedo pensar en 10 películas mejores que esta y que son muuucho mejores.
Por el otro lado, los negativos indican que el estilo de Tony Scott se siente demasiado, que es un exceso, "otra película más dek ruidoso y sin sentido estilo de Scott", cuando mas bien se trata de todo lo contrario, una degradación de un estilo que me gusta mucho, aquí simplemente se decantó por los movimientos de cámara constantes que dan un cierto mareo, pero su repetición (algo en lo que no suele caer) llega al hartazgo.
La película, al final, no es buena, pero tampoco es un desastre, queda en la anédota, algo que no va a llegar a los libros, algo que no pasará a la historia... pero les aseguro que Tony Scott tendrá su venganza uno de estos días y no será de la mano de la que muchos consideran su obra maestra "Deja Vu".
6/10