miércoles, 27 de octubre de 2010

#27 - Ernest Scared Stupid (1991)

Gracias James Rolfe, me has llevado de vuelta a una niñez más simple, sólo para llenarme de horror. En ese tiempo las películas de Ernesto eran lo mejor que había, cuando iba a la escuela o jugaba basketball, simplemente clásicos de la niñez. El volver a ver una de estas películas el horror ha vuelto para darme una cachetada, mi gusto era pésimo y estas películas están lejos de ser lo mejor, pero aún así las disfrutábamos y en eso no había pecado, hasta hoy. En la Cinemassacre's Monster Madness pueden ver el video acá.
Ahora, a diferencia de lo que se puede pensar por la pequeña introducción que he hecho, se pensará que la había visto, pero no, de esta no tengo ningún tipo de memoria, creo que no la daban en el CHV por que los niños o los padre habrían reclamado por los monstruos o cualquier otra estupidez parecida. Verla fue como tomar una máquina del tiempo borracha, que lo único que te produce son recuerdos mareantes de una época en que Ernesto era tu héroe.
La historia era simple y seguible para los niños de mi edad que la podían ver en la tele. Ernesto es un tipo que recoge la basura y es amigo de los niños, les hace una casa en el árbol, el cual tiene una leyenda que dice que bajo el árbol está enterrado un Troll que revivirá si se dicen ciertas palabras que Ernesto dice diligentemente, lanzando al monstruo contra el pueblo. Los niños y Ernesto deben detener a este y otros que aparecerán dejando una gran batahola en la ciudad.
No puedo negar que la película es tonta y los niños no saben actuar para nada, es de esas películas que son simplicistas para que los niños puedan verla y reírse, pero a la vez contiene una serie de subtramas y personajes que sobrecomplican todo, que seguramente en la mente de un niño tenían completo sentido. Los monstruos, al menos, están bien hechos, es un buen animatronic que deja bastante satisfecho así como una potencia para poder asustar.
Sobre el humor, qué más se puede decir que es slapstick: caídas, movimientos, coreografías, golpes, básico y suficiente para niños pequeños que quieren pasar un buen rato. El verdadero genio comédico del personaje de Ernesto, y recuerdo que eran mis partes favoritas de sus películas, era cuando empezaban a aparecer las personalidades múltiples, todos con distintos disfraces, dialogando entre ellos, cambiando de tono de voz... maestro.
Aparte de eso no hay mucho más, creo que hay más que ver en la película de la escuela de Ernesto que en esta, puede resultar ser la última un poco más riesgosa en su humor, pero para mí finalmente con muchas más cosas de las cuales reirse.
5/10