jueves, 13 de septiembre de 2012

100 Días de Terror - Nº 52: 1408 (2007)

Desestructuración de la mente, por Jaime Grijalba.
Hay varios elementos que hacen que uno aplauda esta modesta producción hollywoodense de terror con grandes actores como John Cussack y Samuel L. Jackson entre los convocados. Sin embargo, esos pequeños y muy apartados momentos de brillante ejecución y emocional conexión no son lo suficiente como para levantar la película a la simpleza y efectismo que tiene en su núcleo fuerte: ser una película de Hollywood sobre una pieza que está maldita en un hotel. Basada en una historia de Stephen King, sin duda tenemos acá una de las adaptaciones más decentes de los últimos años de su obra, más allá de "The Mist" (2007) que está simplemente en otra liga por el sólo hecho de estar dirigida por el maestro Frank Darabont. Podríamos decir que es de las mejores adaptaciones de una historia de King que no haya sido adaptada por Frank Darabont en los últimos, digamos, 8 años. El principal problema es la premisa, en cuanto a cómo fue evitada lo mayormente posible, que era tener a un hombre solo en una pieza de hotel, solo y que fuera asediado constantemente por fantasmas que bien podrían ser manifestaciones horrorosas del pasado de la habitación, o simplemente su mente perturbada y traumada está haciendo que tenga este tipo de alucinaciones. ¿Por qué es esto un problema? Porque la gente de Hollywood cree que no va a querer ver una hora y media de una persona encerrada siendo enfrentada constantemente a monstruos y fantasmas, todo para finalmente quedar con la duda de si era cierto, así que lo evitan poniendo largas escenas antes de llegar al cuarto, poniendo a Samuel L. Jackson en un papel inútil y poco interesante, poniendo a gente que entra y sale constantemente de su pieza pese a que supuestamente no puede salir, entre otros asuntos.
Pese a todo, mi parte favorita es cuando él escapa del cuarto y el horror continúa, resquebrajando la realidad en la que se encuentra, de alguna manera quebrando su mente más de lo que cualquier espectro hubiera podido hacer en su estadía en el cuarto 1408, y pese a que entiendo estas escenas fuera del cuarto como una forma de hacer valer el tiempo de la gente y no dejarlas encerradas en el cuarto todo el tiempo, aún así me gustan, las encuentro visualmente interesantes, sobre todo cuando todo se viene abajo. Sin embargo, me quedo con las ganas y empiezo a pensar en qué clase de obra maestra habríamos tenido entre manos si toda la cinta hubiera sido él encerrado en la pieza sin poder salir y siendo enfrentado a diversos espectros y traumas. Habría requerido un director y guionista que no permitiera que nos aburriéramos del decorado, y a la vez, algo más corto en su extensión, un montaje más acelerado en ciertas partes... qué sé yo, es un desafío, y no es primera vez que se re-adaptan cuentos o libros de Stephen King a la pantalla, sería bueno ver otra versión de esta historia.
7/10