martes, 4 de septiembre de 2012

100 Días de Terror - Nº 43: Skinwalkers (2006)


Nos encontramos en el penúltimo día de nuestra breve retrospectiva de la obra directorial de James Isaac en el género del terror (la única razón por la cual estamos haciendo esta retrospectiva en esta fecha, con el fin de celebrar los 100 Días de Terror, la locura más grande que he hecho en mi vida, sin duda), que fue al único al cual se dedicó en su faceta de efectos especiales y posteriormente como director. Lo bueno de su cinematografía (no sé si podríamos llamar autoral, esperaré a terminar su última película) es que nos encontramos con distintos ejemplos de horrores a los cuales podemos recurrir, porque los sustos, las criaturas y todos los elementos son distintos de película a película: tenemos un asesino en serio que se apodera de una casa y hace tener alucinaciones a los personajes a los que quiere asesinar; luego tenemos una película "mainstream" donde un asesino en serio va al espacio a seguir con su ininterminable cantidad de muertos a su haber, transformándose en cyborg, para darle algo de enjundia; y ahora nos encontramos con una historia de hombres lobos legendarios-aborígenes-americanos que se encuentran en una conspiración-batalla mundial-civil entre dos facciones, elemento mesiánico-infantil incluido... wow, esta debe ser la más compleja de todas hasta ahora.
Claro que compleja no equivale a buena película, y eso lo saben muchas personas que han tratado de hacer su vida de sobre complicar elementos mínimos de la vida, la historia y otros temas para hacer cine aburrido y sin ninguna clase de emoción verdadera a la cual aferrarse. Sin embargo, complejizar es algo que el cine de terror hace muy rara vez, y siempre es bueno ver a un director que decide subir de nivel en vez de contentarse con lo más básico que existe (y en ese sentido, mañana les diré cómo eso se aplica a una teoría que estoy empezando a formar acerca de James Isaac como director). Bueno, la cosa es que tenemos una película de hombres lobo, y la verdad ha habido sólo un par de películas con estos peludos monstruos que me gustan realmente, el resto las dejo pasar sin pena ni gloria, no me interesan y encuentro al hombre lobo el personaje menos interesante del increíble mundo de los monstruos, en ese sentido encuentro mucho más atrayente el paralelo que realiza Stephen King en su libro-ensayo "Danza Macabra", donde nos dice que la base para las cintas de hombres lobo actuales se puede encontrar en la novela corta de Robert Louis Stevenson, "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" y sobre eso mismo puedo decir fácilmente que me gustan mucho más las películas que tienen a estos dos personajes que cualquier otra, y esta cinta a la cual miramos hoy no es la excepción para mí en mi disgusto/preferencia.
La película es interesante en su estructura, pero sufre de varios problemas de baja intensidad actoral, que hacen que todas las escenas en su consecuencia pesen menos debido a la poca pasión que encuentran los actores para decir sus líneas. Parte con una explicación de estas criaturas que se transforman en lobos bajo el nombre de Skinwalkers, y luego nos presentan rápidamente con los dos lados de la moneda de los Skinwalkers: aquellos que quieren vivir como bestias salvajes para siempre y los otros que lo toman como una maldición y la peor forma de vivir, buscando activamente una cura para su aflicción. La cura parece residir en un niño, el hijo de nuestra seudo protagonista (la película funciona mucho mejor como cinta de elenco que otra cosa) que resulta haber tenido una relación muy cercana con un hombre-lobo y el hijo sería el único con sangre mixta en todo el universo, lo cual le daría a ellos la posibilidad de curarse, ya que él nunca se ha convertido como ellos. Hay algo de secta secreta que resulta interesante en la forma en que protegen y evitan que se conozca el paradero del niño, pero el descubrimiento resulta muy sencillo cuando llega, aunque da a lugar a tiroteos y luchas entre los hombres lobo, algo siempre divertido de ver.
Los problemas de la película vienen por la poca cantidad de violencia explícita, lo cual pudo haber añadido algo de intención y valor a las escenas de más violencia (al final resultan ser bastante "tame" para una película para mayores de 18 años). Aparte, los efectos especiales están lejos de ser lo mejor que tenía la industria para el año 2006, pero sin embargo, no molestan y menos resultan risibles. Hay harto que disfrutar, pero a la vez mucho que condenar en una cinta de este tipo. Es una historia interesante, pero ciertas decisiones técnicas y actorales no le van bien. Aún así, los fanáticos del género querrán echarle un vistazo rápido y sin pensarlo mucho.
6/10


Retrospectiva James Isaac (1960 - 2012)
· The Horror Show (1989)
· Jason X (2001)
· Skinwalkers (2006)

Mañana:
· Pig Hunt (2008)