viernes, 12 de octubre de 2012

#12 - Mad Love (1935) (Nº 81)

Otro día pasa en nuestra lista personal, esta vez por que hoy no tenemos crítica de la Cinemassacre's Monster Madness, como ya hemos visto, día por medio tendremos una nueva. Así que avanzamos a esta, la primera película de Peter Lorre en Estados Unidos. Vamos a ver cómo nos va.

Karl Freund vino desde Alemania para refugiarse en Estados Unidos y seguir trabajando en las películas, tal como lo hacía en los tiempos de la Alemania expresionista. Siguió siendo director de fotografía, que era su trabajo principal, pero con el tiempo se fue demostrando como un buen director, sobre todo después de reemplazar a Tod Browning en la filmación de algunas de las escenas de "Dracula" (1931), lo cual captó la atención del estudio, permitiéndole realizar una serie de películas durante un corto período de tiempo, las cuales estarían destacadas por su cuidado visual y sus semejanzas con el expresionismo alemán. Este grupo de películas termina con esta, la última película que dirigiría Karl Freund (aunque él seguiría como director de fotografía hasta pasados los años 50), la cual a su vez sería la primera película del actor alemán Peter Lorre en Estados Unidos, lugar al cual también habría venido para refugiarse de las atrocidades que se estaban cometiendo en ese entonces. El resultado de esta mezcla es una obra que si fuera hablada en alemán, se confundiría fácilmente con las mejores cintas de esa época dorada del cine mundial, pero lo que tenemos es un producto audiovisual de grandes características artísticas y enormes actuaciones que la hacen una obra maestra del género de terror médico.
La historia puede sonar conocida para algunos, un doctor famosísimo (interpretado por Lorre) está enamorado de una actriz que se ha casado con un famoso pianista llamado Orlac. La desgracia ocurre en cuanto el doctor es despechado por la actriz: el tren por el cual viajaba Orlac para encontrarse con su esposa y, finalmente, tener su luna de miel, se descarrila y choca, destruyendo las manos del eximio pianista. La actriz no tiene a quién acudir, entonces encuentra nuevamente a su doctor-admirador, el cual le dice que no se preocupe, que ha encontrado la forma de reinjertarle sus manos. Lo que sucede a continuación es escabroso, esperando la ejecución de Rollo, un hombre que lanza cuchillos en el circo y que mató a alguien, se roba el cuerpo y le pone las manos del asesino a Orloc. No falta mucho tiempo como para que las manos empiecen a reaccionar por sí solas y a lanzar cuchillos como si no fuera mañana, todo gracias a la maníaca obsesión amorosa que tiene el doctor por la actriz, que haría todo por lograr la separación y quedarse con ella. Es una historia retorcida y llena de asesinatos, figuras de cera, actuaciones increíbles y secuencias realmente horripilantes (la "reaparición" de "Rollo" es una de las más memorables y escalofriantes).
Una gran calidad técnica en la fotografía sería algo casi innecesario de decir, siendo una cinta de Freund, pero es necesario decir que es de las mejores cintas de terror en términos de fotografía y actuación de toda la historia del cine americano. Un gran valor y enorme descubrimiento, muchas más personas la deberían ver y caer bajo su hechizo.
9/10