sábado, 27 de octubre de 2012

#27 - Pumpkinhead (1988) (Nº 96)

La película que se nos presenta en su forma terrorífica en el día de hoy es una de la cual no había oído antes, como ha sido la mayor parte de los casos con las que nos entrega James Rolfe en su Cinemassacre's Monster Madness, y es una que siempre me he preguntado por qué no ha existido (y que sigue sin existir) un monstruo con cabeza de calabaza realmente asustadizo. De todas formas, pueden ver el video de James acá y yo, por mi parte, critico la película.
Esta es una cinta que tiene ínfulas de gran película con grandes temas y grandes emociones, pero que no puede despegar de sus claras raíces como cinta de género y de calidad de cine B que no puede soportarse. Hay grandes cintas de género, que dentro de sus propias fórmulas y limitaciones, puede contener grandes momentos emocionales y temas importantes, sin que se sienta como si estos hubieran sido pegados con cola fría al principio de la película, para tratarle de dar alguna especie de justificación a la masacre sin sentido que viene a continuación, o para tratar de darle una base más realista a la aparición de una bestia gigante que nace de una plantación de calabazas. El problema es que la enorme cantidad de talento, partiendo por el director, uno de los mejores realizadores de efectos especiales durante gran parte de los 80 y 90, así como el actor principal, una fuerza a destacar ya sea en esta película como en cualquier otra... entonces mi pregunta viene a ser la siguiente: teniendo todo el talento y la disponibilidad para hacer una cinta, ¿por qué decantaron en esta y no en otra que podría haber sido más interesante? Tal vez sólo leyeron las primeras quince páginas del guión y se convencieron, pero se les olvidó notar que había un monstruo gigante que mataba gente en el resto.
La película parte con un padre y su hijo, al hijo lo matan en un accidente un adolescente, el grupo de adolescentes que lo acompaña lo oculta y trata de olvidar lo sucedido, en eso el padre busca la forma de convocar a un demonio, Pumpkinhead, que acabaría con estos jovencitos culpables para siempre. Una pieza de moral y costumbres, así como sangre y matanzas sin mucho sentido más que el de: ellos estaban ahí y no hicieron nada para impedirlo. El hecho de que el padre trate de evitarlo y se arrepienta no vale, lo mismo que cuando se da ciertas pistas de que el monstruo y el padre están conectados. Finalmente, la técnica puesta en práctica es buena, tal vez demasiado buena para este material, pero que lo eleva de cierta manera a algo más interesante, pero no mucho más.
6/10