martes, 2 de octubre de 2012

#2 - Faust - Eine deutsche Volkssage (1926) (Nº 71)

Bueno, como había anunciado en el día de ayer, cuando empezó toda esta locura de Octubre, Halloween, el terror y todo ese increíble asunto que nos mueve día tras día, que no íbamos a tener en este año críticas provenientes de Cinemassacre y James Rolfe todos los días, así que he decidido volver al pasado cada día por medio y ver una película que no he visto de mi lista maestra del terror. Entonces, partiendo desde los inicios del cine mudo hasta nuestros días, la lista se irá chequeando película por película en orden cronológico por los días en que no haya crítica de Rolfe. Es por eso que partimos con esta cinta del expresionismo alemán de 1926 dirigida por uno de los maestros de la época y del cine alemán, F.W. Murnau. Veamos qué encontramos.

Pensar que esta versión de Fausto es leal al libro y obra de teatro alemanas conocidas bajo el nombre de Fausto es un tanto... ingenuo, por decirlo menos, después de todo, es una película muda y está tratando de adaptar un libro de cientos de páginas, o una obra de teatro donde la concepción misma de la misma es que sea un grupo de personas hablando en un espacio y mostrando sus sentimientos. Acá sólo tenemos luz y oscuridad... y a veces uno que otro texto para mostrarnos qué es lo que dicen los actores... ahora, no sé por qué estoy explicando qué es una película de cine mudo, pero mientras que no es la mejor película muda y en blanco y negro que he visto, pero de todas maneras representa todo lo que ellas significan y el poder de imaginación que tenían en su ADN al ser creadas. Crear sin sonido y sin colores las películas más imaginativas y complicadas de la historia del cine... puedo comprender por qué ciertas personas que dicen que el cine alcanzó su cumbre en sus primeras décadas y que no ha logrado superar la maestría de, por ejemplo, una película como esta o tantas otras cintas mudas de terror, como Nosferatu o Dr. Caligari.
Pero vamos a hablar un poco sobre esta película en particular, nos encontramos con una bella cinta e impresionante en sus visuales y efectos especiales para la época, ya pueden dar un vistazo en la imagen que puse recién arriba para preguntarse y a la vez responderse el cómo se hace eso, pero más importante e increíble resulta decirse cómo eso se ve tan real y a la vez tan fantástico, la inventiva necesaria para la realización de cintas como esas y con un estilo tan marcado y atractivo que se vuelven obras maestras de inmediato para nosotros, tan sólo observando el mundo visual en el cual se ven insertas, así como el contexto político-social en la cual se ven envueltas dentro de la propia industria audiovisual alemana (llamémoslo el Milagro Alemán, que le permitió al cine innovar y buscar audiencias más allá de lo convencional y lo visualmente realista, para irse por el ámbito de lo distorsionado y bello que resulta dentro del expresionismo alemán). La cinta parte con una apuesta y un duelo, el diablo apuesta con un ángel, ambos enormes y magníficos, sobre el alma de Fausto, un hombre creyente y bueno, para ver si era posible corromperlo y llevar su alma al lado oscuro. Claramente, el demonio con sus triquiñuelas no toma mucho tiempo para llevarlo a que firme un pacto que le permitirá tener enormes poderes curativos (necesarios pues en su pueblo hay una epidemia de peste que ha matado a muchas personas) y juventud para que pueda atraer a jovencitas para llevarlas a su lecho.
La cinta se mueve por caminos sinuosos, buscando los mejores ejemplos de la dualidad luz-oscuridad que se encuentran dentro del personaje de Fausto, siendo las mejores secuencias cuando se encuentra con el diablo sobre su hombro, contándole todo lo que puede hacer y confrontándose con las aún nobles intenciones del doctor. La película es una belleza visual en sus escenas más espectaculares, con sets increibles, trucos de luz y efectos especiales impresionantes para los años 20, y sobre todo una fotografía peculiarmente cuidada, como ya estamos acostumbrados en las cintas de expresionismo alemán. También es una cinta muy moralista, en el sentido de que obviamente el bien tiene que triunfar finalmente, y aunque para algunos el final puede resultar como trampa, o incluso un poco gracioso, es sublime en su ejecución y seguidilla de planos como para hacerla memorable por sí misma, estés de acuerdo con él o no. Partimos bien esta semana, vamos que se puede.
9/10

PD: En los próximos días estaré en Valdivia, asistiendo al Festival Internacional de Cine de Valdivia, así que los posts puede que no sean tan extensos... o incluso puede que pierda un día, sin embargo, tengan por seguridad que habrán 31 críticas al final. Me esforzaré por seguir mis propias constricciones y darles a ustedes lo mejor. Muchas gracias.