lunes, 8 de octubre de 2012

#8 - Island of Lost Souls (1932) (Nº 77)

Hoy avanzamos unos cuantos años dentro de la lista de películas de terror que aún no he visto, y ya pasamos el cine mudo (dejando sólo una nueva adición que no cumple con los requerimientos cronológicos, y por lo cual quedará para otra ocasión) para adentrarnos en los años 30 y en las clásicas películas de la Universal que tanto amo y admiro cada vez que descubro una nueva. Vamos a ver qué me sucede con esta.

Basada en una novela de H.G. Wells esta película de terror y ciencia ficción ha sido imitada, burlada y parodiada infinitas veces en casi todos los dibujos animados, series de televisión e inclusos remakes risibles que lo único que hacen es minar la reputación de esta película que de verdad tiene atributos para poder asustar y conmover hasta la persona más fría y experimentada dentro del terror. Tenemos la trama, que parte con nuestro protagonista naufragando, ante lo cual termina, a razón de malas personas, mala suerte y otros vericuetos, en la isla del Dr. Moreau, quien está importando una gran cantidad de animales a su isla para sus experimentos... qué bueno que en los años 30 no existía la PETA o tendría constantes visitas de hombres vestidos de negro tratando de impedir que siga con sus horribles operaciones que tienen lugar en lo que él denomina "La casa del dolor". Nuestro protagonista cree que le ha hecho algo a los nativos, que se comportan como animales y tienen características físicas de animales, pero la razón es mucho más oscura y horrible: nunca hubo nativos en la isla, son todos animales transformados en humanos, pero cuyo proceso resulta impedido en alguna parte de la operación, resultando en esta suerte de mutantes.
La cinta es escalofriante y cuenta con la increíble actuación de Charles Laughton en el papel del transtornado Dr. Moreau, en una cantidad de monólogos y escenas donde se roba toda la atención con su presencia y enarbolamiento de un látigo, que usa para controlar a los animales que trae y a las bestias humanas que deambulan por el bosque. La cinta, sin embargo, cae en el clásico de esa época, de tener una parejita de personajes principales que no resultan más importantes más que de ser testigos de todo lo que sucede, sin tener una involucración mayor que la de buscarse y encontrarse en la isla. Las grandes cintas de la Universal son las que se fijan en el plato principal, en este caso el Dr. Moreau y sus experimentos, y no se ven obligados por pretextos productivos o convenciones de guión de los años 30 para ponernos a una pareja como protagonista. "Frankenstein" (1931) ocurre en su mayor parte desde la perspectiva del doctor Frankenstein, y eso la hace una obra maestra, pues no se desvía de lo más importante. Acá hay mucho relleno y estoy seguro que no mucho cambiaría de la trama si los sacamos.
Sin embargo, la historia es clásica y tiene un final escalofriante, pese a sus fallas de personajes y guión, se mantiene como un divertimento adecuado de parte de la Universal... ojalá se hubiera hecho la película desde el punto de vista del Doctor, todo hubiera ido como la seda.
8/10