jueves, 4 de octubre de 2012

#4 - The Unknown (1927) (Nº 73)





En esta ocasión volvemos al cine mudo, luego de un excelente día dedicándonos a lo que nos entrega día por medio la Cinemassacre's Monster Madness, así que en este día de descanso, seguiremos nuestro camino por las películas de mi lista maestra en orden cronológico, y ahora avanzamos de año a 1927 para poder traerles una cinta dirigida por el maestro Tod Browning. Veamos qué se trae entre manos... jajaja.

¿Por qué es que me río?, se dirán ustedes, ya lo agarró la locura, entre las películas de terror, Valdivia y todo el asunto del atraso en las entradas que tiene para tantos sitios, twitters y toda la cosa, pero no. La risa es porque dije "entre manos" y la película trata de alguien que no tiene brazos... o que se hace pasar por alguien que no tiene brazos. Es una historia clásica y moralista dirigida por un maestro y un actor imprescindible en la historia del cine de terror: Lon Chaney Sr., el hombre de los mil rostros como fue llamado en algún momento, interpretando a un gitano hábil con los cuchillos que viaja con un circo ambulante, pero que hace como que no tiene brazos porque se dedica a robar joyas en los pueblos, y para que no lo atrapen, se hace como el que no puede tomar nada salvo que sea con sus pies. Todo esto al mismo tiempo que, afortunadamente, la hija del dueño del circo tiene una afección sico-sexual que le impide que cualquier hombre la toque por un trauma infantil, lo cual hace que el hombre fuerte se sienta frustrado y nuestro Lon Chaney frote sus manos con clara alegría... jajaja, frote sus manos.
Bueno, como es de esperar las cosas se ponen mal cuando nuestro débil protagonista cae en la tentación de matar al jefe del circo y con eso desencadena una serie de hechos que sólo arruinarían las numerosas e increíbles sorpresas que le esperan a la persona que se dedique a ver esta corta película de 50 minutos. Basta decir con que hay una operación médica catastrófica, posibles muertes por desmembramiento y muchos otros momentos memorables, bien actuados y magistralmente editados, con una historia que te atrapa desde su inicio y no te deja hasta el final. Es uno de los filmes de terror mudos más efectivos que he visto en el último tiempo, y su simpleza visual es uno de sus grandes motivos. Uno para atesorar.
9/10