lunes, 22 de octubre de 2012

#22 - I Married a Witch (1942) (Nº 91)

La película del día de hoy es caracterizada como de "terror" por mi lista maestra, pero habrá que ver si está en lo correcto. Ya nos estamos acercando al final, nueve días para que todo termine, y eso significa mucho y poco para mí, debido a las circunstancias en que me encuentro. Vamos adelante que se puede.

La cinta que nos convoca al día de hoy no puede estar más alejada de lo que consideramos el terror, más allá de una escena inicial que ocurre en tiempos de quemas de brujas, ahí encontramos toda posible razón para el terror, lo horripilante y lo que produzca miedo, el cual es claramente evitado rápidamente con un chiste, clásico de las cintas de los años 40. Ahora, eso no significa que le vaya a dar un mal tratamiento simplemente por hacerse llamar de terror y no serlo, ya he tenido bastantes momentos como esos en los años que llevo haciendo esto, que ya no me preocupa el género sino la locura que es ver una película para criticarla inmediatamente. La película si contiene mucha fantasía, magia y momentos que es imposible que ocurran en nuestro mundo, lo cual de alguna manera compensa la ausencia de horror, es principalmente conocida por ser la inspiración principal para la clásica (y muchas veces aburrida) serie de televisión "Hechizada" o "Bewitched!", donde un hombre se casa con una mujer que resulta ser una bruja, y de ahí resulta todo el humor, entre cómo esconder la brujería, cómo esta ayuda o no beneficia la vida del marido, y la vida común de ellos. Ahora, esta película es otra cosa distinta. Tiene humor, pero es de la clase screwball, que implican distintos tipos de enredos amorosos y de personas que se odian pero se terminan amando, clásico desde fines de los años 30.
La historia parte con una venganza prometida, la bruja que ha sido quemada quiere vengarse del hombre que la quemó, Wooley, así que siglos después decide atormentar al más reciente decendiente de los Wooley, que se está postulando a alcalde de su ciudad, eso antes de casarse con una muchacha que seguramente le llevará bastantes votos por su actuar clásico y distinguido. El asunto es que con su presencia, nuestra brujita busca lograr que él se enamore de ella para poder finalmente destruirlo emocionalmente y tenerlo entre sus manos finalmente y vengarse por lo que hizo su antepasado hace ya tantos años. De hecho, lo asedia constantemente, le muestra su hermosa figura, su rubio cabello y su forma de caer sobre sus hombros, pero no hay caso, hasta el momento en que se ve obligada a hacer una poción de amor, la cual ella bebe por equivocación, enamorándose perdidamente de él. La película sigue con varios momentos, como la boda, que debe suspenderse varias veces, hasta la votación donde un hechizo hace que todos voten por Wooley pese a todo lo que ha hecho para perder los votos (siendo esto último uno de los momentos menos gratos tanto moralmente como en cuanto a humor, que la gente escoja como obligada a alguien resulta... perturbante, por decirlo menos), sobre todo en el clima eleccionario en el cual nos encontramos envueltos actualmente. Finalmente, la película da risa en algunas partes, pero no en todas, tiene buenos efectos especiales, pero es indistinguible de cualquier otra screwball comedy del montón, tan sólo el tema y su posterior influencia la hacen conocida y sobreviviente hasta nuestros días.
7/10